Domingo

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Domingo.

Y la sensación extraña, entre la nostalgia y la afección, de saber que las vacaciones se han terminado y que mañana hay que volver al trabajo. Otra vez la rutina y hasta el año que viene. Por otro lado, también la sensación de confort de estar de nuevo en casa, con mi cama, mi almohada, mi habitación, mi baño, mis olores familiares…

Ayer volvimos de darnos una vuelta de quince días por el norte de España, una región que teníamos siempre pendiente de visitar, que si hace frío, que si llueve, que si yo quiero disfrutar de la playa, que si más adelante… Y este ha sido el año, ya no se ha postergado más y ni ha llovido, ni ha hecho frío, y sí, hemos disfrutado del paisaje, de conocer y de la playa. ¿por qué no hemos venido antes?

Las cosas pasan cuando pasan, no le demos vueltas.

Domingo.

Y muchas ganas de retomar cosas, ganas de ponerme de nuevo las zapatillas de running y de comenzar a sudar (aunque se que me va a costar). Ganas de ponerme los guantes de boxeo y de empezar a darle golpes al saco como si no hubiera un mañana, para destensar. Ganas de ponerme a escribir, como el que anda sin rumbo fijo.

De estas tres opciones, he elegido la tercera, la que tenía más a mano y la que he dejado ¿abandonada? por más tiempo. Así que aquí me encuentro, frente a mi pantalla favorita, que no es solo una pantalla sino un mundo abierto a cientos de personas reales y virtuales, a sus vidas, a sus quehaceres, a sus domingos. Para todos ellos van estas palabras: “Amigas, amigos, estoy aquí dispuesto a colarme en vuestras rutinas una vez más”.

Para hablar de algo concreto os voy a hacer un resumen de mis vacaciones, a mi manera. Es lo típico que se hace en el colegio cuando se vuelve a las clases después del verano. Ya sabéis que mi manera es muy “particular” como las reseñas de libros que me he atrevido a ir publicando. Pies eso, aquí va el resumen sensitivo de mis días en Pontevedra.

Un OLOR

Al llegar, al desplazarnos para visitar, al volvernos e incluso cuando el viento mecía los árboles en la dirección correcta. El olor del eucalipto que me hacía rememorar otros veranos, otras personas, otros lugares y otras situaciones con ese olor intenso.

Un SABOR

Muchos, demasiados quizá para una dieta equilibrada e hipocalórica. Pero si tuviera que quedarme con uno, sería con el sabor a mar y a tradición, a comida casera y a cariño de las empanadas de pulpo con queso y de zamburiñas. Esto no me hacía acordarme de nada, es bueno crear nuevos recuerdos, ¿verdad?

Una TEXTURA

Aunque hace años odiaba la sensación, ahora me he vuelto un converso. Disfruto como un niño con el tacto de la arena del mar. Arena fina y blanca, arena gorda y rocosa, me da igual. Este año ha estado mezclada con minerales, con conchas, con grandes piedras, con musgo, con restos de algas. Todo muy guarro para mi yo de entonces, todo delicioso para mi yo de hoy.

Una VISIÓN

La inmensidad del océano, las vistas desde el monte, los pueblos de pescadores, la arquitectura concreta de los pueblos gallegos, las piedras milenarias y los paseos de madera junto al mar se quedan cortos con la visión de una cría de tiburón nadando entre nosotros. Perdida, ajena, desorientada, pero magnífica criatura que por pequeña y boba nos encantó. Si hubiera llegado su madre a reclamarla la historia hubiera sido distinta.

Un SONIDO

Aunque debería nombrar al gallo que trataba de despertarnos a diario, y que no tiene ningún mérito porque se tiraba cantando toda la mañana, así cualquiera, mis oídos se han empapado de ruidos del mar, de dos sonidos que ya son indivisibles en mi cabeza, el rumor de las olas y el graznido de las gaviotas. Esas olas indolentes y esos pájaros impertérritos (aún no tengo claro si me gustan o no) siempre llegaban a la playa a saludar.

Y para sonidos, la banda sonora del viaje de vuelta, rebuscando entre los CDs de la guantera encontré la BSO de Pulp Fiction, que hacía muuuchos años que no escuchaba y que, aunque no sea muy gallega, me reportó algunos de los mejores momentos del camino de regreso. Y de entre todas, esta fue la canción.

Y hasta aquí el resumen, yo sigo en plan domingo y a ver que depara el día, ahora el tuyo. Comparte tus momentos en la zona de comentarios y charlemos un rato.

Hasta pronto,

J