De postres y semen #EstamosLocos?

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Esta mañana se ha presentado un compañero en el trabajo con un bizcocho, algo típico de Benidorm por lo visto. Si hay alguien de la zona y lo puede corroborar, estupendo.

El bollo en cuestión era un típico bizcocho esponjoso decorado con dátiles y relleno, al parecer, de cabello de ángel. Dos cosas. Decorar un postre con dátiles enteros, así a mogollón, todos dispuestos como los langostinos en una paella no es la mejor de las ideas, con la luz fluorescente de la cocina del trabajo parecía que estaba cubierto de cucarachas… Esos dátiles tan negros y tan brillantes parecían bichos enormes que estaban devorando, y yo con esos animalillos no puedo, llámame loco.

¿He dicho dos cosas, verdad? Pues voy con la segunda. El postre estaba relleno de cabello de ángel, que te puede gustar o no, pero centrémonos en el nombre… CABELLO DE ANGEL. O sea, pelo. ¿A quién se le ocurre ponerle ese nombre a eso? Si comer un pelo es de lo más asqueroso del mundo, cuando notamos que uno se ha metido dentro de nuestra boca ya estamos metiendo la mano, sacando la lengua o carraspeando…. Por favor, un enorme #EstamosLocos al creador de semejante delicatessen.

Pero claro, ahí no queda la cosa, me ha dado repelús lo del pelo y los dátiles cucarachísticos así que he decidido no probarlo y con la cosa esa de los nombres aún rondando mi cabeza me he puesto a pensar en quién coño es el que pone los nombres a las cosas….

¿Cómo es posible que a un dulce se le pueda llamar “pestiño”? Es que ya ni apetece probarlo, la gastronomía debería cuidar más estas cosas, poner nombres apropiados…. bonitos… que animen a consumir. ¿Y qué me decís del “brazo de gitano”… ¿En serio???? Porque puedo entender la similitud entre el cabello de ángel y el pelo rubio y sedoso de un querubín pero os juro que no me entra en la cabeza en que se puede parecer el brazo de un gitano / gitana, que no vamos a ser machistas, con su homólogo comestible. Quizá Anibal en caníbal lo tenga más sencillo pero para el común de los mortales el paralelismo es arduo. Y eso por no hablar de las famosas galletas catalanas llamadas “pedos de monja”, no me jodas.

Hasta he leído por ahí que hay un postre llamado “choka ca ca” que tienen forma de caca de bebé y vienen en un envoltorio que simula un pañal. No me digáis que el mundo de la repostería no está para que lo encierren. Buscad vosotros por ahí también y descubriréis delicias como la tarta de chocolate y mayonesa (Argggggg!!!!) o los caramelos con sabor a albóndigas. Madre del amor hermoso, cuando daño han hecho los hermanos Roca!

Llegados a este punto tenía ya material de sobra para el post de hoy pero haciendo un poco de surfeo de última hora por la red me he topado con una advertencia de las Autoridades Sanitarias que no podía dejar pasar.

Podría ser algo parecido a lo que veníamos diciendo hasta ahora, que no deberíamos hacer según que mezclas si queremos que nuestros estómagos sigan intactos o que comerse un cacho de chocolate con forma de caca de niño pequeño es la mayor guarrada de la historia pero no, la noticia era bastante más seria.

Lo que nos venían a advertir, porque más que una noticia era una advertencia, es que procuremos no comprar semen por internet.

-¿Perdonaaaaa?

He dado por hecho que había leído mal el titular pero no, con más calma he vuelto a él y decía justa y exactamente eso. Que es contraproducente recurrir a donantes particulares o a bancos de esperma externos  y no regulados por el Gobierno Español.

-¿Pero quien coño….?

Pues por lo visto es una práctica relativamente habitual en parejas con problemas de fertilidad que se enfrentan a tratamientos homologados y caros en nuestro país y que tratan de ahorrar algunos euros recurriendo a estas prácticas. Yo me he quedado de piedra al enterarme que en la mayoría de los casos estas muestras “a-legales” son utilizadas para la auto-inseminación.

Está claro que hoy en día con un ordenador, acceso a internet y youtube puedes conseguir lo que quieras, comprar, transportar, vender, y aprender a usar en tiempo record. Yo aprendí a hacer moños, otras han aprendido a auto-inseminarse, aquí cada cual a lo suyo.

Imagino que esas personas que compran partidas de semen por la web son los mismos que antes adquirieron alargadores de pene o las mismas que se pusieron prótesis de silicona en las tetas en una peluquería en lugar de en una clínica especializada. En dos palabras, como diría el torero Im presionante… ó des cerebrados.

Yo solo espero que ninguna de esas muestras vaya a acabar en la cocina de alguna pareja volada que quiera innovar y cambiar la leche de soja por otro tipo de fluido.

Asqueadito estoy, no puedo más. Os dejo a vosotros la zona de comentarios para que habléis de lo que queráis, de postres, de semen o de cualquier otro tema.

Hasta pronto,

J