Hoy es un día…

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Adoro los viernes, es mi día favorito de la semana, no lo puedo evitar. Me ha pasado siempre, estudiando, trabajando o incluso haciendo las dos cosas a la vez, el viernes era el ganador. Puede que me encuentre cansado y que haya madrugado mucho pero todo lo que hay por delante tiene un brillo especial. Siempre ha sido mi día especial para salir (cuando salía) y para hacer planes (cuando hacía planes) y desde bien temprano me levanto de la cama con eso en el cuerpo, con saber que hoy es ese día.

Cuando salía por la noche me gustaba especialmente esta noche, después de trabajar o de la Universidad, una ducha y a la calle, a tragarme lo malo de la semana con unas cervecitas o con lo que fuera surgiendo, y hasta las tantas…. nunca encontraba el momento de irme a casa, a lo mejor por el hecho de que no se acabase mi día favorito. Ahora es un poco lo mismo, el viernes está lleno de incentivos. Voy a repasar unos cuantos, generales y particulares:

El primero de ellos es sutil y superficial pero me encanta, es el casual day en el trabajo y puedo ir en vaqueros, que comodidad. Es la prenda de ropa con la que mas y mejor me identifico así que esos días de vaqueros y dress code relajado es cuando me siento más YO MISMO. Y eso, amigas y amigos, es importante. Creo que lo noto en mi actitud hacia el trabajo y hacia los compañeros, los viernes no suelen ser días fáciles laboralmente hablando, siempre hay prisas y algunas cosas tienden a enfangarse pero con un poco de paciencia todo se va finiquitando, total, yo ya estoy en vaqueros… También es un día difícil en lo que se refiere al tráfico, la vuelta a casa en hora punta es atroz pero me da exactamente igual, se que en un momento u otro llego así que me relajo con la música y el paisaje y listo, total, yo ya estoy en vaqueros…. Parece absurdo, pero la comodidad que siento anticipa la tranquilidad del fin de semana y relativiza las tareas del día.

Este año, además, los viernes tienen otro aliciente, las niñas no tienen entrenamiento este día por lo que, una vez recogidas del colegio tenemos la tarde para nosotros, a modo de preámbulo, sin más prisas que la merienda y sin más preocupaciones que decidir si patines o patinete para salir a jugar. Un tranquilidad que agradezco, claro, que también me gusta desconectar de esa parte. Cuando hace bueno y las veo largarse y dejarme solo en casa, solo puedo recostarme en el sofá y sonreir.

Hoy, en concreto, ni siquiera están, se han ido de compras con los abuelos así que no tengo que estar pendiente de ellas, ni preveer que vengan a casa por pis, caca o agua, hoy la tarde es mía, y vuestra, que aquí estoy dándole a la tecla. Y tan agusto, oye. Cuando quieran volver ya será la hora de la cena y estaré preparado para irme a correr un rato, para terminar de desestresarme. Cuando vuelva, disfrutemos del pack peli-pizza y cuando se vayan a la cama, me quedaré tirado en el sofá como un gato, ronroneando y todo.

Además, hoy es el cumpleaños de mi ex-jefe y me ha alegrado mucho llamarle para felicitarle y charlar un rato con él. Asi dicho queda raro, pero es que él es mas que un ex-jefe, él ahora está jubilado y nos conocemos desde hace taaaaanto tiempo. Todo lo que se del mundo laboral, la forma que tengo de trabajar y de ser me la ha forjado él. Yo llegué a su vida con 18 añitos, solo unos años más mayor que sus hijos y me ha tenido un poco como referente. La relación que establecimos desde bien pronto fue de amor por el trabajo, de respeto, de maestro-alumno y luego, más tarde pero de forma natural, de amigos, casi familia. Yo era para él un proyecto y notaba como se sentía orgulloso de mis avances, de mi vuelta a los estudios, del ingreso en la Universidad, de mi boda, del comienzo de mi proyecto de familia. Muchos años juntos, y me consta, que si hubiera sido por él, ahora yo estaría mucho más arriba de lo que estoy. Pero la vida es así. Yo le tengo mucho cariño por todo esto que os he contado pero también por su forma de tratarme, por su forma de mirarme, por su forma que respetarme y por su forma de quererme. Cariñosamente le llamábamos “El López” y así me apetece presentároslo, así que, aunque ya lo he hecho por teléfono… López, muchas felicidades.

No puedo evitarlo, ni quiero. La euforia que siento hoy se debe en parte a todo esto que os he dicho y a muchas cosas más pero sobre todo son fruto de una actitud positiva. Me viene a la memoria, muchos años atrás, una cinta de casette de Joan Manuel Serrat que solía poner mucho mi madre y a una frase extraída de una de esas canciones:

“Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.” 

Yo creo que de tanto oírla se me quedó grabada a fuego y quién sabe si ha podido marcar mi filosofía de vida desde entonces.

Hoy viernes, mientras volvía a casa en el coche, dejando que el sol acariciase mi cara, sabiendo que ya había terminado lo duro de la semana ha sonado una canción que me gusta mucho y que me pone de buen humor, de mejor humor del habitual, si cabe y como os habéis portado bien, quiero compartirla con vosotros y desearos un muy feliz viernes.

Hasta mañana,

J

Somos bellos

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Cantaba Alejandra Guzmán en uno de sus temas… “…Eres bello, bello, bello, más que el firmamento, con un millón de estrellas…. eres bello, bello, bello, peligroso y bello, mucho más de la cuenta….” y se refería evidentemente a un buen ejemplar, a un hombre bello por fuera, todo un adonis, un tiarrón, un pibón, aunque por lo que reza la canción no era tan bello por dentro… Este tipo de belleza no es la que me interesa, al menos hoy.

La belleza, ese concepto tan extraño y tan particular, totalmente subjetivo aunque medible atendiendo a los intereses de una época, de una región geográfica y de unos patrones universales como la simetría y la armonía. Estaremos todos de acuerdo en que la belleza es relativa y pertenece más al ojo que mira que al que la posee, si alguien no está de acuerdo con estos planteamientos es la hora de disentir. Aunque una cosa es la Belleza en mayúsculas, y otra la belleza que poseen, por ejemplo, los seres humanos, tan diferentes unos de otros, con rasgos característicos tan distintos, con colores y actitudes tan diversos…

Aunque también hay algunas constantes…. hoy en día estamos acostumbrados a casi todo, en la época de Internet no nos extraña ver personas de distintos tamaños y colores, tenemos una ventana muy grande al exterior y ahí se asoma el que quiere, se exponen… pero tendemos a apreciar la belleza en las cosas que tenemos cerca, en los rostros que nos son reconocibles, en los lugares comunes. Todos hemos oído expresiones como… -“A mí no me gustan los negros” o -“A mí todos las chinas me parecen igual de feas”, incluso se dice que para los orientales, los occidentales de ojos redondos les parecemos altamente exóticos, extraños y si, poco agraciados.

Siempre buscamos la seguridad en lo cercano, la belleza de lo accesible, de lo conocido y de las cosas que no se salen de la norma. Un rostro simétrico nos atrae, unos rasgos definidos también, una cara proporcionada también, porque es a lo que estamos acostumbrados, pero un rasgo diferenciador como una boca grande, una nariz prominente o unos ojos demasiado pequeños tienden a hacernos dudar, a afear el conjunto. Si encima nos encontramos con varios de estos elementos diseminados por un rostro, la cosa se va complicando. Y lo complicado no nos parece aceptable, no nos parece bello.

Para combatir esa lucha constante de la búsqueda de la belleza y de la eterna juventud, no olvidemos que solemos tender a pensar que solo lo joven es bello, se dice por ahí aquello tan manido de que la belleza está en el interior…. Y la verdad es que hay personas por ahí sueltas que se merecían que las pelaran, a ver si es cierto eso de que hay algo bonito allí dentro… Pero es cierto, la belleza, si no está realmente dentro de nosotros, si que nace desde ahí. Las personas bellas por fuera deben serlo también por dentro, la belleza exterior es efímera y, como ya hemos dicho, parcial, así que sin un buen fundamento, no hay belleza que valga.

¿Entonces las personas guapas son buenas personas? No tienen por qué. Seguramente es mucho más bella una persona fea por fuera pero con buenos sentimientos y buenas acciones que una persona atractiva pero vacía y mezquina. Es muy probable que con la primera impresión las cosas estén difíciles de discernir, los estímulos que recibimos por la vista son muy difíciles de rechazar y la visión de un ser humano guapo es excitante, no lo podemos evitar. El problema de esto de la belleza es que se está convirtiendo en un arma arrojadiza, me explico.

Ya he comentado antes, y estoy convencido de lo que he dicho, que la belleza se basa en patrones reconocibles, con unos parámetros claros y muy específicos y estamos llegando a un punto, como sociedad, en que todos perseguimos esos mismos patrones, todos queremos alcanzar todo eso que nos falta para conseguir esa belleza exterior tan ansiada y que posee tanta repercusión. Todos tendemos a rendir culto al físico olvidándonos de cultivar otras áreas y, lo peor de todo, estamos intentando convertirnos en clones del estereotipo vigente. Esto es peligroso, esto degenera en una lucha de castas que no es beneficiosa y que tratará de apartar en guetos al que es diferente.

Hoy en día no se valora lo diferente, lo único, lo distinto, si no te ajustas al patrón no eres digno. La belleza se está convirtiendo en elitista y sectaria y eso debería preocuparnos, nuestro físico tiene una vida corta y por más avances que se desarrollen seguirá siendo así, no podemos, no debemos convertirnos en rostros bellos, cuerpos esculpidos y seguir los dictados de gente que marca lo que es o no es mientras se enriquece a costa de los sueños y del sentimiento de pertenencia necesario en sociedad.

Si no sabes ver que hay una belleza real en lo que se aparta de la norma es que no estas en el mundo, debemos quitarnos esos complejos y romper las cadenas que nos anclan, somos bellos porque somos reales, somos altos y bajos, gordos y delgados, blancos y negros, simétricos y asimétricos, somos armonía y caos. Ojala la belleza volviera a ser subjetiva y aprendamos a luchar por ser mejores y más bellos por dentro que por fuera, que eso termina aflorando.

Esta canción de Christina Aguilera ilustra a la perfección mis palabras, que la disfrutéis.

Hasta mañana,

J

El dedo en el ojo

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Hace ya varios años que el tráfico no me preocupa, suelo administrar bastante bien mi tiempo y llegar a los sitios en hora. Tengo la pequeña manía de ser puntual, y me gusta que lo sean conmigo, así que calculo lo que voy a tardar en los desplazamientos y suelo acertar, esa debe ser la virtud que compensa la manía.

Desgraciadamente para mí, nunca he trabajado cerca de casa, cosa que me podría haber hecho plantear mis movimientos de otra forma, y exceptuando los primeros años, cuando cogía metro y/o autobús, el resto del tiempo lo he pasado al volante, para bien o para mal. Ahora, con todos los años que llevo haciendo lo mismo, yendo y viniendo en coche, de casa al trabajo y del trabajo a casa, he podido llegar a la conclusión de que no hay mejor sitio para mí que en mi propio vehículo.

Los factores externos ya no me incomodan, los atascos son algo normal que vengo sufriendo desde hace más tiempo del que puedo recordar, si bien he notado a raíz de la crisis económica, como mucha gente se ha visto apartada de la vida laboral y por lo tanto de las carreteras en hora punta. Pero lo llevo bien, se lo que se tarda con atasco y sin él en llegar a donde tengo que llegar, el resto es anticipación. Si llueve sabemos que el tráfico se ralentiza y se abigarra así que paciencia y buena música. Ya llegaremos.

Tener esa tranquilidad es otra de mis virtudes, algunos la pueden considerar pachorra, pero es lo que hay. A mí tampoco me gusta ir a 20 por hora pero como no puedo influir, no me voy a atacar. Y como no me ataco, no me creo el dueño y señor de la carretera, ni interrumpo la circulación, ni agredo con mi claxon, ni agobio a los que tengo delante, ni asusto a los que llevo detrás. Me mantengo impertérrito viendo como otros, que si tienen los nervios a flor de piel sufren y hacen sufrir. Esa gente que va con prisas a las que me gustaría detener y decirles que si se creen que los demás nos vamos de excursión a esas horas…. No hombre, todos vamos a trabajar.

No llevo nada bien la gente que va al volante de su coche y se hacen los listos, los que se cruzan en mitad del carril haciendo frenar a los demás, los que se cuelan en una fila interminable de pacientes sufridores. Esa gente tan cívica merece que se le multe, pero no voy a ser yo el que lo haga, para eso están otros. De todas formas, siempre llevo en la cabeza un pensamiento -“vete tú a saber lo que pasa por la cabeza del tipo o de la tipa esta… a lo mejor actúa así porque tiene un buen motivo y yo solo veo mi parte….” A lo mejor me paso de empático pero me ayuda a no cabrearme. Esto que os cuento no quiere decir que no tenga mi orgullito y que deje que todo el mundo pase delante mío, que tampoco es eso, cuando voy de cabroncete no hay quién me pare, para listo, yo.

Todo esto viene a colación de una cosa, últimamente estoy viendo muchos accidentes, coches destrozados en las calles, motos pisoteadas por autobuses, vehículos detenidos en arcenes, colisiones múltiples… y todos son debidos a nuestras propias imprudencias. Seguramente en cada uno de esos accidentes hay una víctima inocente, y por lo tanto, hay al menos un culpable. Yo me he propuesto no ser culpable y mucho menos ser víctima. A muchos de esos exaltados al volante les he deseado que se estrellen, ellos solitos, un buen susto pero que les salten los airbags, para que empiecen a valorar lo que hay y lo que están haciendo con su actitud, menos mal que ninguno lo ha hecho, menudo susto!

Me gustaría que en las calles, al volante de nuestros coches, motos y bicis hubiera más respeto pero parece que siempre vamos demandando lo mismo pero dando bien poco, siempre nos creemos los agraviados y nunca los culpables y eso no puede ser, no podemos ser siempre las víctimas, no podemos tener esa actitud de que todo está en nuestra contra, no podemos pensar que el resto de vehículos deben cedernos el paso aunque no tengamos preferencia, ni hacer frenar a los demás porque tengamos que girar y no estemos bien situados. Si nos pitan nos ofendemos, si nos golpean por nuestra culpa, el culpable es el otro. Tendemos a ser el ombligo de nuestro mundo porque actuamos sin perspectiva, con soberbia y con prepotencia. Lamentablemente esto nos puede jugar una mala pasada.

Seamos mejores ciudadanos y aprendamos a respetarnos, así es mejor.

Como dicen en el caribe… “-No te estresseeeesss….”

Ya os he dicho que yo hace bastante que no me estreso al volante pero hoy he tenido un episodio bastante friki, es que mi cabeza a veces patina y luego pasa lo que pasa, que tengo material para escribir estos posts…. Resulta que he girado a la derecha y me he incorporado a una avenida grande con bastante tráfico, he recorrido unos escasos cincuenta metros y me he parado en un semáforo, el primero de la fila. Inmediatamente he notado como me picaba el lagrimal de mi ojo derecho y me lo he arrascado, debía ser un resto de legaña mañanera, en fracciones de segundo se me ha pasado por la cabeza el siguiente escenario:

Mi coche detenido en el semáforo, un coche por detrás demasiado pagado que no le da tiempo a detenerse, un golpe, mi dedo penetrando en mi ojo y finalmente mi ojo colgando de la cuenca ocular.

¿Absurdo? Si.

¿Probable? También

Conclusión: cuidado con esos actos reflejos o el día menos pensado puedes aparecer en ese programa americano de desgracias imposibles… 1000 Maneras de morir. Yo me he reído hasta la saciedad con la mayoría de esas historias y me he visto protagonizando una de ellas, eso no me ha hecho tanta gracia. Pero seguro que a tí, que estás leyendo esto y agitando la cabeza pensando que estoy fatal, seguro que te la haría.

Mis ojos siguen en su sitio y un día mas he llegado en perfectas condiciones al trabajo y a casa, que dure, que nos dure. Y cuidado con donde metéis esos deditos….

Hasta mañana,

J

Adaptación positiva

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Llevo unos días hablando de la rutina, de como escapar de ella y de la necesidad de encontrar un espacio propio, alejado de la familia y el trabajo, donde esparcirte y crearte un nuevo yo que haga que te sientas más a gusto contigo mismo o bien que te haga crecer personalmente. También, de encontrar una actividad alejada de lo de siempre que te ayude a escapar de esa tan denostada rutina. Que por otro lado, ya he dicho, puede ser confortable para algunas personas.

Voy a partir ahora de la base de que lamentablemente casi nadie llevamos la vida que nos gustaría, el ideal que tenemos planteado en la cabeza se aleja mucho o poco de lo que creemos que es lo PERFECTO. Una casa mas grande, más hijos, menos hijos, un marido más atractivo, una mujer con mejor posición, ausencia de suegros…. o si están que estén lejos, en una casa de vacaciones en una playa paradisíaca…. Por un lado o por otro no terminamos de obtener la perfección, cuando no falla una cosa, falla otra. Quizá es que tenemos en la cabeza una idea equivocada de lo que realmente es perfecto o a lo mejor nuestras prioridades no están bien enfocadas. Aunque también es probable que el problema sea que poseemos una ambición que no es realista y por lo tanto, podemos caer fácilmente en un periodo de frustración.

Yo creo que si llegamos a frustrarnos no es porque no se cumplan nuestros objetivos, sino porque tiramos la toalla antes de tiempo, porque no tenemos el poderío necesario para afrontar una nueva derrota o porque nos hemos creído más listos que nadie y ese batacazo duelo en muchos sitios, sobre todo en el orgullo. Si ahondamos más sobre esto de la frustración y llevándolo al tema de la rutina, que también frustra, sobre todo cuando crees estar inmerso en una monotonía que se te antoja ajena, descubriremos que nosotros mismos somo muy culpables del resultado o del momento que vivimos.

Es duro darse cuenta de todas estas cosas de las que estoy hablando y realmente tampoco nos gusta oírlas, ni leerlas ni que nos las digan a la cara…..“-Tú eres el culpable”…. Si, es duro. Pero reflexionemos un poco y tratemos de ser honestos con nosotros mismos. Muchos de estos malos momentos, de esas frustraciones, son producto de nuestra gestión, los resultados no surgen siempre solos, nosotros también incidimos en hacer mover la balanza.

No quiero alejarme mucho del tema, que últimamente tengo un poco de verborrea. Cuando imaginamos nuestro estilo de vida ideal siempre estamos comparando, sabemos que fulano o mengana hacen las cosas de otra forma y al parecer les va bien. O les va tan bien como tu crees que les va. O les va tan bien como ellos te dicen que les va. Por lo tanto, fijarse en los demás es un error, tu vida es tuya, tus circunstancias son tuyas y de los que están contigo y sois vosotros los que tenéis que decidir como vivir vuestra vida.

Cuando oigo a alguien quejarse de que los horarios de sus trabajos son malos, que no tienen tiempo para verse, que no pueden ir juntos de paseo o que el tiempo que tienen libre lo tienen que dedicar a las tareas de la casa, al cuidado de los hijos o a la logística familiar me da por pensar en dos cosas:

1. La capacidad de adaptación

Esto es imprescindible, la vida es para vivirla y no es un camino que esté escrito. Hay baches, valles, ríos y montañas y nunca sabes donde te ha a aparecer uno de estos accidentes geográficos… La capacidad de adaptación es vital para poder seguir adelante. Una familia, un pareja o un proyecto son un objetivo en sí mismos y por lo tanto hay que hacer frente a lo que vaya surgiendo para alcanzarlo. Si ahora os veis menos, es un rollo pero es lo que hay, o buscas otro empleo o te replanteas tus prioridades. Si tu tiempo libre lo tienes que dedicar a los hijos o a la casa, un poco lo mismo, prioridades y esfuerzo. No digo que haya que dejarse ir y aguantarse con una situación insostenible, no es eso, pero si la vida te ha llevado por ahí y no te gusta, habrá que reaccionar o adaptarse.

2. La capacidad de actuar desde un punto de vista positivo

Hay muchas personas que acarrean mil tareas a sus espaldas y miles de responsabilidades con miles de carencias y aún así tiran del carro. Estas personas aprovechan lo que tienen para mirar a la vida de otra forma, con una sonrisa y decir, es lo que hay y yo puedo. En el caso que os relataba, que hasta cierto punto podría ser autobiográfico… Si tienes poco tiempo para la pareja, habrá que aprovecharlo y si ese tiempo lo tienes que invertir en las tareas, qué mejor que hacerlo juntos. Vale, puede que no podamos ir al cine, pero podemos ir a la compra y disfrutar de nuestra mutua compañía y de nuestra toma de decisiones. No es tan agradable pero… Hacer cosas juntos no es solo hacerlas fuera de casa, en un restaurante caro ni en la playa, hay momentos mucho mas humildes donde la ayuda es bienvenida. Y si el tiempo que te queda es para dedicárselo a tus hijos…. coño, aprovéchalo, que eso si que pasa volando. Yo tengo una relación muy buena con mis hijas por eso mismo, porque soy empático, me preocupo por lo que les gusta, comparto sus aficiones y hago que ellas compartan las mías. Es genial.

Ahora no tienes escusa, en lugar de mirar lo bueno que tienen los demás, piensa en lo bueno que tienes tú, que seguro que es mucho. No por menos “sibarita” es peor. Piensa en ello.

Hasta mañana,

J

Conmigo mismo

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Hace unas semanas un compañero de trabajo nos hablaba preocupado de sus próximas vacaciones, en una casa rural en la sierra, con todo un mundo de rutas a pie, turismo de interior y gastronómico a su disposición. Su inquietud provenía de que las posibilidades de esa semana aislado y en conjunción con la naturaleza estaba mucho más cerca de sus gustos y de los de su hija que de los de su mujer. Ella, por lo que nos contaba es más urbanita, más de centros comerciales y de ruidos que no provengan de los grillos. Cómo la entiendo!

Creía mi compañero que este tipo de vacaciones podía crear tensiones en la pareja y este hecho le acongojaba, independientemente de que la idea del sitio y del modo de vacacionar había sido de su mujer… El resumen que él hacía de esto se resumía en la frase que os digo a continuación:

-Es que mi mujer y yo no tenemos los mismos hobbies, y eso no es bueno.

A lo que respondimos, con mayor o menor vehemencia:

-Eso??!!?? Eso es lo mejor del mundo!!!!

Él se enrocaba en sus circunstancias y no entendía por qué nosotros veíamos cosas positivas en lo que él nos había contado. Y a día de hoy, creo que sigue sen verlas. ¿Vosotros tampoco? Pues os voy a contar mi punto de vista, que por lo que pude comprobar en aquel foro, era mayoritario.

Hay tiempo para todo

Ese podría ser un buen resumen de lo que os voy a contar, cuando vives en pareja y tienes hijos tienes una serie de responsabilidades ineludibles, responsabilidades que te has creado tú mismo pero que tienes que acatar. Tienes que ser padre o madre, y marido o esposa, y también hijo o hija, yerno o nuera…. algunas de estas responsabilidades son más fáciles de enfrentar que otras, no nos vamos a engañar, pero tenemos que estar ahí, si hemos elegido esta vida es con todas sus consecuencias.

Y eso sin hablar de las otras responsabilidades, las laborales. Esas son, si cabe, más ineludibles que las familiares, te pagan por ello, mucho o poco, siempre injustamente, pero recibes algo económico a cambio. Estas ligado a un contrato y eso es muy poderoso. El vínculo con el trabajo es crucial, desgraciadamente, para que las cosas vayan bien a nivel personal ya que todo beneficio de una parte revierte directamente en la otra. Aquí no hay lugar a dudas o dobles sentidos.

-Entonces ¿qué es lo que queda?

Cuando has cubierto las responsabilidades laborales, con mayor o menor fortuna, y has cubierto las responsabilidades familiares, con mayor o menor fortuna, te encuentras en un momento único. En ese momento estás a solas contigo mismo y créeme si te digo que ese momento hay que aprovecharlo. En esta vida tenemos adjudicadas un montón de etiquetas y algunas de ellas ya las he nombrado, yo por poner un ejemplo a mano soy trabajador por cuenta ajena, marido, padre, hijo, yerno, compañero, amigo, conocido, un poco psicólogo, un poco chófer, un poco ama de casa, un poco intendente, un poco cocinero…. Soy muchas cosas, pero también soy muchas más.

Y todas esas cosas que soy aparte de estas pertenecen a un terreno mucho más íntimo, al terreno individual, porque todos nosotros somos individuos y también necesitamos nuestro terreno de crecimiento personal. No seremos buenos hijos, ni maridos, ni nueras, ni amas de casa, ni cocineras, ni padres si no somos capaces de ser nosotros mismos. Y para ello necesitamos nuestro espacio.

Si recordáis el post de ayer, toda la actividad a la que hacía referencia era única y completamente mía, ni mis hijas ni mi mujer estaban involucradas en ella, ni hablar de lo relacionado al trabajo, que eso ya quedó aparcado el viernes pasado. Esos momentos del grupo de running eran solo míos y del grupo de individuos que me rodeaba. Todos nosotros compartíamos cosas, hablábamos de nuestras familias, de nuestras aficiones y de nuestros trabajos pero teníamos otro vínculo ajeno a todos ellos. Para qué hablar entonces de esos momentos en los que tengo que salir de casa a hacer los ejercicios entre semana. Esos días si que estoy solo, conmigo mismo.

Esos periodos de tiempo que paso en esa soledad elegida son gloriosos. Al igual que otros muchos momentos personales y solitarios como la redacción de este blog, o la lectura de un libro. No creáis que estoy exagerando cuando os digo que dedicar tiempo a uno mismo es IMPRESCINDIBLE. Ahora te toca a tí encontrar tu sitio, puede ser con lo que más te apetezca, con actividad física, con meditación, con lectura, con música, con tus amigos o de compras. Vive al margen, aunque sean unos minutos al día, el resto te lo va a agradecer, y ampliarás tu fortaleza y tu seguridad, tendrás tu parcela aislada y esa potencia que vas a incorporar a esas actividades individuales te van a ayudar a afrontar con mejor cara o mejor espíritu las otras, las familiares y las laborales.

¿Qué mi compañero y su mujer no compartes aficiones? Mejor, cada uno a lo suyo y luego a comentar, que es muy enriquecedor.

Y tú, si no la tienes ya, encuentra tu parcela privada.

Hasta mañana,

J

Cansado pero vivo

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Lo reconozco, hoy estoy agotado.

No de escribir un post diario, que eso de momento lo llevo bien, estoy literal y físicamente agotado. No había comentado por aquí que desde primeros de septiembre había retomados mis hábitos deportivos, vamos que he vuelto a correr. Después de un verano dedicado a mirarme el ombligo, tomar el sol, leer y si acaso, hacer algún que otro “largo” en la piscina o un paseo “corto” por la playa, la re-entré a la rutina ha sido, cuanto menos, cansada.

Mis compañeros de trabajo me regalaron por mi cumpleaños, allá por mayo, un curso de iniciación al running que por problemas de fechas y de calor sofocante no he empezado a disfrutar hasta ahora. Consiste en un clase grupal un día por semana, los domingos en mi caso, y luego trabajo personal entre semana, adaptado y progresivo. No encuentro nada negativo en ello, el grupo es perfecto, las edades y el estado de forma son muy similares y correr en grupo es gratificante, “el equipo de suda junto, permanece junto”. Pero claro, es un curso proyectado a hacer de nosotros, tiernos principiantes, runners de grado medio y que consigamos tener una independencia de carrera constante de unos cuarenta minutos al finalizar los dos meses de formación.

Hoy ha sido la clase número 5, la primera del segundo mes y ya nos habían dicho que las cosas se iban a poner duras…., sin guarrerías. Y como lo prometido es deuda, así ha sido. Nadie nos ha engañado y eso es de agradecer pero al terminar la sesión nos hemos querido morir, o por lo menos dejarnos caer al suelo, cual atleta olímpico en la línea de meta a la espera de una camilla que nos llevase a casa. Hoy hemos conocido un término nuevo en el mundo del running, el “Fartlek”, que, como buena rutina de entrenamiento nórdica, parece sacada del catálogo de IKEA, junto a las estanterías Lesvik, las toallas Hären, las camas Svärta y las cajas Trofast.

Sin entrar mucho en explicaciones, esta técnica de entrenamiento está basada en los cambios de ritmo, en series de carrera contínua de distintas intensidades. El objetivo es la sobre-oxigenación del corazón que va a ser, a la larga, la que nos va a dar ese fondo físico que necesitamos para ir “un paso adelante”.

Lo bueno de la experiencia es que hemos salido todos vivos, lo malo, que tenemos que seguir practicando entre semana y seguramente el próximo domingo sea peor, más distancia, más cambios de ritmo y corazón a tope de oxígeno. Cuando mi entrenadora me ha dado el planning semanal ya ha incluido una sesión de Fartlek, ya no me libra de esto ni…. nadie, no me va a librar nadie.

Pero oye, que en realidad no me estoy quejando de nada, estoy encantado. Después de volver a casa y de pegarme una ducha de campeonato hemos comido en familia y luego un poquito de siesta. De lo cansado que me encontraba casi no he podido dormir y cuando me he levantado y he subido las escaleras, mierda de duplex, me he dado cuenta de lo vivo que me encuentro. Porque cuando estás vivo te duelen las cosas y yo, a estas alturas, tengo pocas que no me duelan. ¡Qué sensación de vitalidad tan….! sí, como te imaginas.

Me duele al andar, me duele al sentarme, me duele estirarme y me duele pensar en las agujetas de mañana y de pasado. La vida es bella!!!

Prometí hablar del lado positivo de las cosas y ya he empezado, nada de lo que he escrito hasta ahora es negativo en sí mismo, todo forma parte de una experiencia vital y liberadora que debería estar al alcance de todos. La actividad física, mola. Yo siempre he sido sedentario y creía que así se vivía estupendamente pero ahora he podido comprobar que no, moverse es sano, que te duela hasta el alma es sano, respirar al máximo de capacidad de los pulmones es sano e ir a hacer deporte con ropa chula y conjuntado es sano y molón. Y el entorno…. importante el entorno. Las clases grupales las tenemos en el Parque de El Retiro, un lugar extraordinario para el deporte, para pasear y para perderse, lleno de lugares bellos y recónditos. En El Retiro hay mil rincones y las opciones de tener tu propio disfrute son enormes. Esta parte de Madrid me encanta, y el camino de ida y de vuelta, que hago andando porque vivo relativamente cerca.

Espectacular imagen de "El Retiro" desde el aire
Espectacular imagen de “El Retiro” desde el aire

En el post del otro día os hablaba de la importancia que tiene cambiar el punto de vista y de mirar, para descubrir cosas nuevas en nuestro camino rutinario. Si os dí ese consejo es porque yo estoy haciéndolo y funciona. De un tiempo a esta parte, tal vez desde que hago deporte y desde que escribo el blog o desde no se cuando noto que mi movimiento corporal es distinto, ahora camino más erguido, mis hombros más rectos y mi vista no va pendiente del suelo. He empezado a mirar a lo alto y a lo lejos, y he empezado a ver cosas nuevas, que siempre han estado allí, pero de las que no era consciente.

Hay todo un mundo desconocido a nuestro alrededor, vamos a descubrirlo. Yo de momento, voy a tomarme un paracetamol y un vaso de agua, a ver si soy capaz de llegar de forma digna a la cocina.

Hasta mañana,

J

Lo de siempre

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Hay una cosa de la que intentamos huir a diario pero en la que todos incurrimos, la rutina. Es inevitable tener la sensación de que todos los días son iguales, la misma monotonía con la que hacemos todo, me levanto, me ducho, me visto, desayuno, me voy al trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, de vuelta a casa, la familia, a la cama y vuelta a empezar y en efecto, son actos rutinarios y vistos así, relacionados en una lista de tareas a cumplir, suenan de lo menos apetecible.

¿Sabias que el cerebro, que es muy listo, tiende a borrar todos esos momentos rutinarios? Si, todos esos en los que se hace lo mismo siempre…. Imagino que a los que conducís os habrá pasado alguna vez aquello de llegar de casa al trabajo, o viceversa, y no haber sido conscientes. Esa sensación es desagradable, no saber por donde has venido o no tener memoria a corto plazo. Es raro encontrarse en el lugar de destino con esa sensación de “no se como he llegado aquí”. Y eso es porque el cerebro lo ha desechado. Los desplazamientos constantes son a veces tan conocidos, tan monótonos, que simplemente se realizan sin esfuerzo, y todo acto de este tipo es descartado.

Nuestra mente es así, no se quiere llenar con cosas similares, solo lo nuevo tiene cabida. Otra cosa que seguro que habéis vivido es la inseguridad de si habéis hecho algo diario o no, apagar el coche con el mando, coger la fruta y guardarla en la mochila, apagar la luz antes de salir de casa…. En gran medida, todas estas acciones forman parte de nuestra rutina diaria, se hacen y desaparecen sin dejar huella en cuestión de segundos. Yo reconozco que con lo de apagar el coche tengo una lucha abierta, casi todos los días salgo del coche, cojo la bandolera y la acreditación del trabajo, apago el coche con el mando a distancia y camino fuera del garaje. No pasan ni una decena de pasos cuando tengo que volver la cabeza a mirar o comprobar pulsando de nuevo el mando que el coche está cerrado. Y siempre lo está. En definitiva, otro acto desaparecido, por cansino.

Para “curarme” de esto del coche, últimamente me ha dado por decirme a media voz… coche apagado…. y sigo con mi vida. Puede resultar sorprendente esto que os cuento pero es efectivo, con esa indicación mi cerebro reacciona y no me machaca diciéndome por lo bajito…. vuelve a mirar, anda, vuelve a mirar…. O a lo mejor no es mi mente, sino que estoy empezando a chochear, que todo es probable.

Por lo tanto, hay que huir de la rutina de los actos cotidianos para estar más despierto. Tu cabeza te lo va a agradecer y no te va a dar este tipo de sorpresas.

Por otro lado, reconozco que a veces la rutina es confortable, no salirse del guión establecido puede dar una sensación de seguridad, sobre todo a gente muy calculadora o personas a las que les gusta tener todo atado y controlado. Eso va a depender en gran medida en el carácter que tengamos cada uno.

Volviendo a la rutina general, la del guión diario que es la que nos hace tener la sensación de estancamiento y que provoca que nuestros días se pasen mucho más rápido de lo que en realidad están discurriendo. Esa monotonía que nos apelmaza es la que tenemos que tratar de romper con las cosas cotidianas para que no sea un lastre. Estamos de acuerdo en que la vida es así, una sucesión de cosas que te llevan de la cama a la cama…. pero en nuestra mano está “aderezarla”.

¿Y como podemos hacerlo, listo? -Me preguntan por ahí.

Pues es mucho más sencillo de lo que parece, la diferencia está en introducir cambios…. Cambio, esa palabra que a muchos les puede agobiar…. pero sí, es necesario. Unos ejemplos para ilustrar este cuento:

Alterar la ruta de camino a casa es un buen comienzo, si tienes varios caminos por los que venir, escoge cada día uno.

Acostumbrarte a mirar es muy sano. A veces vamos por la calle metidos en nuestros pensamientos y no vemos lo que pasa alrededor. Se un poco más abierto, observa a la gente, mira los edificios, empápate de lo que te rodea.

Busca otros estímulos externos como hablar con otras personas, escuchar música, hacer deporte, realizar en solitario tareas que sueles hacer acompañado y al contrario, realizar tareas acompañado, de esas que te gusta hacer en solitario….

Creo que a grandes rasgos está todo dicho, pero acepto que vayais añadiendo lo que os apetezca. Recordad que la mayoría de las cosas que nos pasan y de las cuales renegamos, nos suceden por nuestra culpa. Así que no os dejéis llevar por el murmullo de la monotonía e introducir pequeñas modificaciones, es sencillo.

Hasta mañana,

J

 

Un día señalado

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Como os comenté en mi anterior post, uno de los proyectos que tengo para este nuevo año de blog es probar a hacer una entrada diaria, contando como sacar el lado positivo al día a día, y, en el caso de que no se pueda, llorar amargamente con vosotros por la perra vida que llevamos, lo que aplique en cada caso.

Pero he sido un poco tramposo, hoy es un día especial, nuestro aniversario. Y en estos días no se puede estar triste, solamente basta con recordar lo que sucedió hace unos años, en pensar como fue todo aquello, los errores y los aciertos y el comienzo de la vida en común son suficientes para tener una sonrisa en la cara. O al menos para mí, claro, que soy de risa fácil. Ninguno de los dos somos muy de celebrar estas fechas concretas, para nosotros la relación se construye a diario, tratamos de que cada día sea especial y sacar algo positivo para nosotros, como pareja, cuando las niñas se acuestan y caemos rendidos en los sofás por la noche. A veces ni nos hablamos, solo con mirarnos, entre bostezos y ojeras sabemos que estamos ahí, al alcance de una mano, o de un dedo…. cerquita, cerquita, como debe ser.

Nos hemos dado cuenta, casi desde el principio, de que la pareja es importante. Los hijos lo son más, por supuesto, en gran medida vivimos a través de ellos pero son seres independientes, que hacen y deshacen y nuestro deber es dejarlos hacer y deshacer y corregir y poner límites y…. tantas cosas, que a veces la cabeza no da para más. Pero lo que nunca hay que descuidar es el entorno de los adultos, es vital para que la convivencia sea correcta y nosotros luchamos por ello, por disfrutar del “nosotros”.

Hace años que no celebramos este día, no es necesario, ni siquiera nos solemos regalar nada. Bastante regalo es estar juntos…. tampoco es necesario, pero el año pasado, en un día como hoy, con el blog funcionando, le escribí en ESTE POST un poco lo que sentía, así, a lo loco, en público y sin anestesia. Fue bonito, y sorprendente por único. Pienso que hay que ser más imaginativo si queremos sorprender, no recurrir a lo sencillo, al regalo accesible, estos momentos se quedan en la retina para siempre. Fijaos como sería para ella, que haciendo balance del primer año del blog, ella creía que ese post fue el primero que escribí…. Será egocéntrica….

Este año lo vamos a celebra con música, con una canción que nos gusta a los dos y que compartimos con todos vosotros, A Sky full of stars, de Coldplay. Una canción tan romántica como optimista y marchosa, porque no todo lo que hable de amor tiene que tener sobredosis de glucosa y ritmos lentos y desgarrados.

Todo lo que os he contado hasta ahora, lo del día especial era una excusa para despedirme con mi primer consejo. Procura ser feliz en esos días señalados. Da igual el que sea, un cumpleaños, un aniversario, un día festivo o simplemente un día especial e importante para tí. La cita es lo de menos, que nada te impida disfrutar de ese día, y mucho menos, tú mismo.

Hasta mañana,

J

PD. Si te has enganchado y no quieres perderte ninguno de los post diarios, no lo dudes…. suscríbete al blog

Un año y un día

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Hace un año y un día que el blog comenzó a andar. Fue algo espontáneo, casi desapercibido. Como expliqué en aquel primer post, El proyecto “Tiendebragas”, tomé conciencia de mí mismo una mañana de sábado con unas bragas en una mano, una pinza de madera en la otra y las ganas de emprender una nueva aventura, este blog.

Y lo hice, encontré el tiempo para investigar y crear mi primer blog y ese mismo día, publicar mi primer post. Así hago yo las cosas, a lo loco, pensando lo justo. ¿Y por que un blog? pues no se decir, podría haber abierto un cuaderno y haberme puesto a escribir un diario o a dibujar mis aventuras en formato cómic como tantas veces hace años. Pero sinceramente, esto del blog me pareció más moderno. Y claro, cuando uno ya ha cumplido los cuarenta, todo lo moderno le atrae con más facilidad. La famosa crisis de la edad.

Ahora, un año y un día después de aquello, debo reconocer que obré con la más absoluta de las inocencias, sin analizar los pros y los contras y, desde luego, con una falta de experiencia total. Yo no tenía ninguna relación con este mundo, no tenía perfiles en redes sociales, no tenía claro si sabría expresarme a través de la escritura y no seguía ningún blog…. experiencia cero, pero molaba, eso de decir por ahí, tengo un BLOG así en mayúsculas, porque es mío e importante, molaba un montón. Me hacía ser moderno, y al mismo tiempo bohemio e intelectual. La famosa crisis de la edad.

Y llegados al momento actual os digo, con toda sinceridad, que haber tomado aquella decisión creativa ha sido una de las mejores cosas que he podido hacer. No solo me sirve como terapia, como ya os dije, sino que me ha permitido abrirme a un mundo completamente desconocido e incluso conocer a muchas personas. Algunos de ellos son compañeros blogueros, otros suscriptores o seguidores y muchos de ellos amigos a los que les he dado mucho de mí en este tiempo y de los que he recibido mucho, con la más preciosa reciprocidad. Porque si algo caracteriza este tipo de lugares en Internet, es la posibilidad de conocer y conectar. Admito que todo lo que he escrito hasta ahora es parte de mí, y así lo habéis recibido, conociéndome por completo en esta faceta nueva y, aún a pesar vuestro, dándoos a conocer. Me parece un ejercicio maravilloso y estoy completamente agradecido por la respuesta.

Entre las cosas que mas me preocupaban durante este tiempo era mi famosa pereza y mi tendencia a procrastinar, era consciente de abrir un blog es sencillo y al alcance de todos, pero ¿mantenerlo? Eso requiere compromiso, energía y tiempo a partes iguales, no nos engañemos. Y yo estoy encantado de haber encontrado por el camino todo lo necesario para seguir con una regularidad admirable, conociéndome….

Ahora es el momento de mirar al futuro, sin prisa y sin pausa, no quiero parar. Ahora ya no me vale. Me encuentro en una época de nuevas inquietudes que puedo volcar en mi espacio, porque es mío y porque, en gran medida, soy yo. Y el primer paso en este nuevo ciclo ya está dado, os habréis fijado en que la apariencia de blog ha cambiado, es necesario cambiar cosas para que todo permanezca constante y esta nueva plantilla me gusta. Me gusta el color rojo que indica pasión y glamour, no podría ser de otro modo y me gusta la letra un poco más grande, que la edad no perdona. Ya me diréis si os parece atractivo el cambio o no, aunque os digo, a pesar de resultar prepotente, que a mí me gusta y que se va a quedar así un tiempo (bueno, si no le gusta a nadie…. no voy a ser una isla en el océano).

El siguiente cambio no será de forma, será de fondo. De hecho será una carrera de fondo, agotadora pero espero que gratificante y con posibilidades de ser terminada. A partir del primer día de Octubre me comprometo a hacer un experimento, voy a tratar de escribir un post diario, solo por un periodo concreto de tiempo, un mes. El objetivo es muy sencillo. Me he hartado de decir y de expresar que la vida es bella, que el día a día es glamuroso si tu quieres, que en tu mano está el poder necesario para girar la moneda y ver las cosas con optimismo y lo voy a tratar de demostrar. Soy optimista y quiero transmitir lo que siento, no es una pose. Yo soy capaz de ver lo bueno que pasa a lo largo del día, y voy a compartirlo. Trataré de enseñaros como un gesto, una sonrisa, una canción, un tropezón o un eructo serán capaces de hacer tu día mejor, solo y siempre que tu quieras que así sea.

A ver que sale de todo esto.

De momento, ayúdame a soplar las velas de esta tarta imaginaria de cumpleaños y sigue a mi lado un año más…. y los que vengan. ¿Te apuntas?

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Hasta pronto,

J

No se vayan todavía…. aún hay mas

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Cuando era pequeño me encantaba esta frase que decía Super Ratón. Con ella sabía que a mis dibujos animados favoritos les quedaba al menos una historia más, que tiempos aquellos! Y encima con aquella vocecilla traducida en español latino que lo hacía tan especial, tan zalamero… Y tan super al fín y al cabo.

Ya sabéis de sobra que a mí me tira mucho todo lo super, los super héroes, las super heroínas, los super poderes, los supermercados…. bueno, eso no tanto, así que se me ha ocurrido hacer este pequeño guiño a la infancia para contaros que sigo en mi dinámica de recibir y entregar premios. Últimamente me siento un poco como aquel “Mighty Mouse” de los dibujos, triunfador, ligón, valiente, aventurero, valorado…. Estoy de subidón, o de super subidón más bien…

He estado guardando todos estos premios que mis amigos blogueros me han ido entregando durante estos meses para esta fecha a modo de cierre de ciclo, en apenas un par de días llegará el primer cumpleaños a este humilde espacio y con él una evolución, algunos cambios y mucho más compromiso, a tope de ganas, con super ganas más bien….

Y con emoción, con mucha emoción he recibido todos los premios hasta la fecha, sin ánimo de lucro pero con valor de reconocimiento. El premio que traigo hoy, el último hasta la fecha es muy reciente y llegó por sorpresa de manos de unos de mis bloggers de referencia, un tipo honesto con su trabajo, culto, sensible y con ánimo de evolucionar hasta el infinito y más allá.  Carlos Girón desde su blog homónimo donde conjuga la cultura y la tecnología, o como a mí me gusta decirlo, la magia y la ciencia, me hizo llegar un Premio Dardos, que no me emocionó solo por estar en una de esas listas de gente VIP sino por el contenido del mensaje. Podría contaros muchas cosas sobre esto pero preferiría, me gustaría, que simplemente pulsarais en el enlace y lo leyerais de su puño y letra (o de sus teclas, mas bien…) Todo lo que dice acerca de este premio y de lo que suponen estos intercambios sinergéticos entre compañeros en modo de premio virtual de reconocimiento verídico no tiene desperdicio.

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En su artículo habla de energía positiva, de palabras, de reconocimiento y menciona, y por lo tanto me atrevo a ponerlo aquí, la esencia misma de la iniciativa:

“El premio se otorga en reconocimiento a valores personales, culturales, éticos y literarios que son transmitidos a través de una forma creativa y original mediante la escritura. La insignia fue creada con el afán de promover la hermandad entre bloggers, mostrar cariño y gratitud por añadir valor a la blogosfera”

No se a vosotros, pero a mí me hace sentirme importante, super importante más bien…

El desarrollo del premio es igual que los anteriores, nombrar, agradecer, compartir y nominar. Este premio se entrega, si se quiere, a quince compañeros, esta es mi lista:

http://www.ivanlasso.info/

http://sigamosbuscando.blogspot.com.es/

http://aprendizajeyvida.com/

http://miposicionamientoweb.es/

http://gerardfoz.blogspot.com.es/

http://elcinederamon.com/

Portada

http://www.lasmejorespeliculasdelahistoriadelcine.com/

http://almadesilencio.blogspot.com.es/

http://juangregorioaviles.wordpress.com/

http://artemasplus.blogspot.com.es/

http://delucesysombrasmy.blogspot.com.es/

http://elparaisooelinfierno.blogspot.com.es/

http://fotoalquimiada.blogspot.com.es/

http://androidografia.i-barakaldo.com/

Se que a algunos de los nominados no les gustan las cadenas, ni siquiera las doradas de eslabones gordos, y por lo tanto no se tienen que tomar esto como una obligación, que nadie haga nada que no le apetezca. Enhorabuena a los premiados, gracias de nuevo a mi nominador y volviendo al principio para cerrar el círculo, otra frase de Super Ratón…

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Hasta pronto,

J