Mientras veo llover por la ventana

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Ayer sábado tenía un par de horas libres y había pensado salir a patinar, pero no fue posible. Amaneció lloviendo en Madrid y mis planes se frustraron, de nuevo. No es que odie la lluvia, todo lo contrario, me gusta mucho cuando no tengo obligación de salir y exponerme a ella, al tráfico y a la incomodidad de ir ataviado con abrigo y paraguas.

Mis dos horas libres las tuve que invertir en otra cosa, era sí o sí, no podía quedarme en casa a ver llover. No patiné, obviamente, pero aproveché al máximo el tiempo de que disponía. No tiene sentido sentirse frustrado por este “pequeño” inconveniente. Y es que, los que vivimos en Madrid, estamos algo más que acostumbrados a que nos llueva, últimamente es una constante, y sobre todo, los fines de semana. Creedme si os digo que en las últimas seis semanas, he visto como la pista de patinaje era medio absorbida por innumerables charcos.

Volviendo a la lluvia, y a mirarla caer desde la ventana…. me encanta esa sensación, la de ver como llueve, la de escuchar las gotas de lluvia repiquetear en el cristal de la ventana, la de sentir el olor de la tierra al impregnarse de agua. Todo ese espectáculo me parece relajante y siempre lo he asociado a un tipo de canción. La que os traigo hoy, es ideal para ello, para ver llover, para refugiarse en casa con una manta y una taza de café caliente, alejado del mundanal ruido, de las tareas domésticas, del día a día.

On me dit que nos vies ne valent pas grand chose,
Elles passent en un instant comme fanent les roses.
On me dit que le temps qui glisse est un salaud que de nos chagrins il s’en fait des manteaux pourtant quelqu’un m’a dit…

Refrain
Que tu m’aimais encore,
C’est quelqu’un qui m’a dit que tu m’aimais encore.
Serais ce possible alors ?

On me dit que le destin se moque bien de nous
Qu’il ne nous donne rien et qu’il nous promet tout
Parais qu’le bonheur est à portée de main,
Alors on tend la main et on se retrouve fou
Pourtant quelqu’un m’a dit …

Refrain

Mais qui est ce qui m’a dit que toujours tu m’aimais?
Je ne me souviens plus c’était tard dans la nuit,
J’entend encore la voix, mais je ne vois plus les traits
“Il vous aime, c’est secret, lui dites pas que j’vous l’ai dit”
Tu vois quelqu’un m’a dit…

Que tu m’aimais encore, me l’a t’on vraiment dit…
Que tu m’aimais encore, serais ce possible alors ?

On me dit que nos vies ne valent pas grand chose,
Elles passent en un instant comme fanent les roses
On me dit que le temps qui glisse est un salaud
Que de nos tristesses il s’en fait des manteaux,
Pourtant quelqu’un m’a dit que…

Refrain

Siempre he sido muy fan de la lluvia sin obligaciones y de Carla Bruni. De esa Carla Bruni, modelo, compositora, cantante, bohemia, alternativa, mística. De esa Carla Bruni anterior a la señora de Sarkozy. La recuerdo de las revista de moda que tenía mi hermana, cuando Carla era una modelo muy cotizada, musa de Yves Saint Laurent allá en los comienzos de los años 90. Ahora ella es otra, y de ésta ya no soy tan fan.

Pero sí lo soy de su música, de su voz aterciopelada, de sus susurros y de sus melodías. Espero que la disfrutéis.

Hoy es domingo y ha salido el sol, pero ya no tenía esas dos horas libres. Tendré que buscar un canción que me ayude a sobrellevar los cambios de planes.

Hasta pronto,

J

Uno, diez, ¿¿¿¿mil????

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Los números son importantes, y para mi, hoy más que nunca.
Es posible que nadie entienda por qué esta entrada se titula así o por lo menos eso es lo que espero. Dar un poco de misterio a las cosas también está bien de vez en cuando, ¿no? A mi me gusta que no esté todo dicho en una frase, que haya intriga…. Aunque sea una intriga tonta y absurda porque voy a empezar a explicarme ya, en tres, dos, uno…..
UNO
Ya no hay misterios que valgan. Hoy se cumple un mes desde que empecé con esta locura del blog, si recordáis mi primera entrada, o post, o como queráis llamarlo fue de forma casual, por una necesidad de exponerme, por cierto sentimiento exhibicionista incluso. Fueron una serie de condicionantes familiares, profesionales y personales los que me llevaron a esto y ahora, un mes después reconozco que no me arrepiento en absoluto. He aprendido que con esto de escribir estoy en contacto con las personas que tengo cerca de una forma distinta, como desconocidos que se re-descubren de otra manera. Y también he entrado en contacto con gente que hasta ahora no conocía, gente que ha leído las cosas que yo he escrito con toda humildad y que se han sentido identificados, a los que he conseguido arrancar una sonrisa, y quién sabe, si a lo mejor, he logrado hacer pensar que hay otra forma de afrontar el día a día.
Todo lo que he recibido durante este mes ha sido positivo, creo que este blog ha sido un catalizador para que las cosas empiecen a mejorar en mi vida. Tan solo con aprender y compartir como tomar distancia de las cosas, como afrontar lo cotidiano y como reírnos de todo y de todos ha sido suficiente para establecer un punto de inflexión. Ahora, solo se puede ir hacia arriba. Repetid conmigo… Arribaaaaaaa!!!!!!
DIEZ
Diez son las entradas que he publicado hasta hoy, hace un mes, la número uno, y hoy publico esta que estáis leyendo en estos momentos, la número diez. Cuando empecé a escribir no me había planteado la cadencia con la que lo haría, si sería capaz de tener un ritmo constante o no o si mi blog se convertiría en el más efímero de todos al tener solo una entrada…. Ya veis que no. Quiero creer que ya he adelantado a muchos bloggers que no han llegado a este número.
Tampoco me había planteado qué era lo que iba a contar a corto plazo, así que lo único que he ido haciendo ha sido retratar las cosas que iban pasando, dotándolas de humor, y exponiéndolas (exponiéndome) de la única manera que lo he sabido hacer. Habrá mejores formas de contarlas, pero que lo hagan otros, los listos.
En estas diez entradas os he contado cosas muy íntimas, he abierto mi corazón, mis sentimientos y mis deseos sin esperar nada a cambio, es como mi terapia para estar mejor. Me ha funcionado. Ahora sabéis mas sobre mí. Si antes pensabais que era tonto, ahora podéis comprobar que soy muuuy tonto. Si antes pensabais que era un poco payaso, ahora ya sabéis que también soy muuuy payaso. Y si antes pensabais que era sensible, ahora sabéis que también soy muuuy sensible. A todos aquellos que pensaban que yo era de otra forma, espero no haberos defraudado. Y a todos los que se han sorprendido por este ejercicio, por como he escrito y descrito las cosas y por como ha sido posible llegar hasta aquí, os digo que yo también estoy sorprendido.
MIL
Este número me acojona y me llena de ilusión al mismo tiempo. Significa el número de visitas que ha tenido la página en este mes, bueno para ser sinceros ya debe ir por las 1050 o así….. ejem! En mi vida me hubiera imaginado este resultado, que por otro lado no sé si en el mundo del blogging está bien o mal, si es mucho o poco, pero a mi me gusta. El día que escribí mi primera entrada del blog, cuando le di forma primero en mi cabeza y después físicamente no me planteaba hasta donde podía llegar, ni que tipo de lectores podría tener, ni a cuantas personas podrían llegar mis escritos. No era momento de hacer un plan de negocios, que esto no es una empresa, leche! Esto es mejor!!!!
Ese día, pensaba que el público que podría tener sería sobre todo minoritario ya que mi conexión a las redes sociales era casi inexistente, y en mi vida real, la de personas físicas, vamos, no soy la persona mas relacionada del mundo. Conozco a gente, claro, pero nunca he sido una de esas personas que centra la atención. Por la tanto, la sorpresa al ver como el número de visitantes crece, y de ver como cada entrada tiene más visitas que la anterior significa mucho. Significa lo que ya he dicho antes y lo que mucha gente me ha dicho cara a cara, que las cosas que escribo llegan, y eso, como diría Su Majestad, me llena de orgullo y satisfacción.
-¿Qué hubiera pasado si la cifra de visitantes hubiera sido inferior? -Ni idea, estaría tan orgulloso como lo estoy ahora.
-¿Y qué hubiera pasado si la cifra de visitantes hubiera sido superior? -Ni idea, estaría tan orgulloso como lo estoy ahora.
He empezado diciendo que los números son importantes y es cierto, pero en su justa medida. No credo que haya de darle más importancia. Un mes, es solo un mes. Diez entradas, son solo diez entradas. Y mil visitas, son solo mil visitas. Nada menos y nada mas.
-¿Y que va a pasar a partir de ahora? -Pues imagino que seguiré como hasta ahora, viendo lo que ocurre a mi alrededor, tratando de ponerle buena cara al mal tiempo y escribiendo en el blog lo que se pueda contar….Tengo un deseo para el futuro, que el blog no sea tan monólogo, que sea mas diálogo con mis lectores, así que ya sabéis, utilizar los comentarios, dejad vuestras impresiones, vuestras quejas, vuestras reclamaciones y sobre todo vuestras alabanzas. En uno de los últimos posts os propuse un juego musical, y como os habéis portado muy bien, aquí os dejo el enlace con la lista de reproducción donde están todas esas canciones que me hicisteis llegar. Que los disfrutéis tanto como lo he hecho yo.
Y no me quiero despedir sin daros las gracias a todos y todas los que habéis leído el blog, a los que habéis comentado, a los que lo habéis compartido y a los que me habéis hecho llegar vuestra impresión.
Hasta pronto,
J

Quiero que la vida sea un musical.

Toda la vida me han llamado la atención las bandas sonoras de las películas, de las series, de los anuncios de televisión, de los anuncios de radio, vamos, que creo que me entendéis.
Y yo creía que me gustaba la música, pero después de mucho reflexionar he llegado a la conclusión de que, aunque en efecto me encanta la música, lo que más me gusta es como la música forma parte de nuestra vida. Y sobre todo, me gusta como la música y los efectos de sonido ensalzan las escenas de ficción. Imaginaos la escena de la ducha de Psicosis sin música, solo con cuchillo y señora gritando. O el inicio de Blade Runner sin el tema instrumental de Vángelis, solo ciudad futurista y nave. O a Escarlata O’Hara poniendo a Dios por testigo, llena de barro, a contraluz y totalmente muda. Se me ocurren mil escenas más, y a vosotros seguro que también.
Y dicho esto, siempre me he preguntado, ¿por qué nuestros momentos, los de la realidad que vivimos día a día, no tienen música? Vale que todos tenemos un banda sonora, con canciones que nos gustan, o que nos disgustan, pero no es eso lo que yo quiero. Lo que a mi me pondría a mil por hora sería que  mi vida fuera un musical, que la realidad se interrumpiera para que yo cantara, para que yo bailara y para que la gente que me rodea sepa perfectamente la coreografía a seguir y me hicieran los coros. Para no ponerme muy protagonista, dejaría que alguien hiciera algún dueto….. Por si no queda claro, quiero decir que yo no quiero que hagan un musical de mi vida interpretado por otros. Yo quiero ser el prota, siempre!!
¿Qué como he llegado a esta conclusión? -pregunta el señor aquel del traje…
Pues mire usted, creo que siempre he sabido que yo estaba destinado a ser algo grande, a ser un “estrellita” y como soy el protagonista de mi vida, la quiero vivir como me de la real gana, y si es cantando, cantando y si es bailando, pues bailando. Faltaría más!!! Eso y porque la primera vez que vi “A Chorus Line”, la película, me quedé impresionado.
Esa historia no trataba de  los dibujos animados Disney donde todo está permitido y las canciones son dulces y optimistas. Tampoco era “El mago de Oz” o “Mary Poppins” con su colorido y su fantasía. No, señoras y señores, en aquella historia, la gente sufría y luchaba, cantaba y bailaba, lloraba y se derrumbaba,  rebajaban sus expectativas de vida y de futuro por un puesto de trabajo básico. Lo que yo veía ahí era real.
Ese fue el momento el que distinguí las películas musicales de las otras, claro que antes había visto muchas, pero no me habían calado tanto. Haciendo memoria recuerdo un montón de películas musicales que me gustaron antes y después de esa: “Cantando bajo la lluvia”, “West Side Story”,  “Grease”, “Cabaret”, “Chicago”, “All that Jazz”, “Hair”, “Nine”, “Bailando en la oscuridad”, “Moulin Rouge”, “Todos dicen I love you”……. y “El otro lado de la cama”.
Qué historia tan fresca la de “El otro lado de la cama” qué cercana, qué……tan de andar por casa, y qué esfuerzo el de esos actores y actrices, que no son cantantes ni bailarines. Y por encima de todo, qué identificado me sentía.

-Si ellos pueden hacerlo, yo también, -Reflexionaba. -La vida debería ser así, un musical!Y con todas esas reflexiones en mente, llevo imaginando cientos de números musicales destinados a poner un poco de sal y un poco de pimienta a la vida cotidiana, al devenir diario. Unos números musicales que harían que la rutina y la monotonía huyan hacia otros lugares y donde la música inunde todo lo que me/nos rodea.

¿No sería fantástico esperar en la puerta del colegio de las niñas, rodeado de mamás que saben que me estoy convirtiendo en un bloguero de éxito y cantar “Simple irresistible” de Robert Palmer mientras las mamás mas sexis y entregadas pululan a mi alrededor entre miraditas y mohines? Ayayayayayay!

¿Y que decir de esas reuniones de trabajo rodeado de señores y señoras en traje, entonando a voz en grito “Todos me miran” de Gloria Trevi, y una coreografía que mezcle mesas de despacho, sillas, pantallas de video-conferencia y purpurina? Subidón total.

¿Y esa cena romántica entonando el “Como yo te amo” en versión Niños Mutantes, vestido con traje vintage, músicos de cámara y muchas velas? Si de esta no mojamos…..

¿Y ese atasco matutino convertido  en tamborada al más puro estilo Carlinhos Brown, con gente bailando entre los coches, corriendo por la aceras, invadiendo el carril bus? No hay mejor forma de quitarse las legañas.

¿Y una coreografía mientras salimos de ruta sobre patines a ritmo de “Forever Young” de Alphaville, mientras anochece entre las calles de la ciudad, entre saltos y piruetas, con el cielo volviéndose rojizo y anaranjado? Este es el deporte que me gusta, relajado y sin sudar.

¿Y esa escena con poca ropa, poca luz y mucha actividad con nuestra piel perlada de gotas de sudor mientras se escucha “Santa Maria (del Buen Ayre)” de Gotan Project? Fundido en negro, que esto ya es para mayores.

Son tantas la posibilidades, y tan ecléctico el repertorio que sin duda sería un éxito. Y sobre todo porque sería solo mío, mi vida, mi música, mi musical. Y yo, el único y auténtico protagonista. Solo le encuentro un fallo a esta idea, y es que, como dice mi amigo El Hippie, Juan tío, tu serias un gran cantante, si no fuera por la voz… 😦

Hasta pronto.
J