Ojo al tatuaje #EstamosLocos?

borracho tatuado

Que los tatuajes están de moda eso no lo pone en duda nadie. Yo soy muy fan, no lo voy a negar, incluso tengo un par de ellos. Me gustaría tener alguno más pero tiempo al tiempo, aun tengo que hacerme fuerte en casa y justificarlo convenientemente, todo se negocia.

Y está tan de moda que están a la orden del día. Ahora no es difícil encontrar un estudio de tatuajes en cualquier esquina de cualquier calle de cualquier barrio, antes, años atrás, estos lugares estaban diseminados y muy pocos profesionales ofrecían sus servicios a un público mayoritario, ahora la profesión está en alza y el sector se ha puesto las pilas para satisfacer a una creciente población de amantes de la tinta y del dibujo permanente.

A la par que crece la moda de los tatuajes, también está creciendo la de las empresas que se dedican a hacerlos desaparecer, pero esa es otra historia.

Hoy toca relato en dos partes, en la primera quiero hacerme eco de una noticia publicada en el británico Daily Mail que nos cuenta que un señor de Gales, tras salir de fiesta con sus amigos y pillarse una borrachera de dimensiones bíblicas se despertó en la comodidad de su casa con unas gafas tatuadas en su rostro.

El señor, porque no era un chiquillo, no le dio importancia en un primer momento porque pensó que los cabrones de sus colegas se las habían pintado (¿¿¿perdona???), cual no sería su sorpresa al lavarse la cara y comprobar que aquello era más bien indeleble, un tatuaje en toda regla. El cuelgue que llevaba el tipo debía ser nivel CEM (Coma Etílico Máximo) porque no recordaba absolutamente nada, ni siquiera haber sentido un pequeño cosquilleo… Va a ser cierto que los británicos beben hasta perder el sentido.

Lo más cachondo del caso es que fueron los amigos los que, aprovechando el estado de embriaguez de nuestro protagonista, se propusieron hacerle un regalito que no olvidaría. Como podéis ver en la foto, por lo menos le tatuaron una gafas de marca, no les faltó ni el Ray-Ban de la patilla, ahí es nada. Los amiguetes de este tipo son creativos y divertidos hasta decir basta, pero claro, cada uno se mueve con quien se mueve.

borracho tatuado1

Relata la noticia que nuestro hombre ha tardado un par de años en hacer desaparecer por completo los anteojos, no por que le disgustara el resultado, sino porque era el centro de las burlas de familiares y amigos. Por cierto, con esos colegas de fiesta, esos que tienen tan largas las agujas y la tinta, parece que sigue teniendo buena relación. No se si habrán vuelto a salir juntos o si solo sigue con ellos para planear su venganza pero ya lo dice el dicho… “Dios los cría y ellos se juntan”.

Un #EstamosLocos en toda regla para esta pandilla de descerebrados y borrachos, aunque yo, que soy usuario, no me termino de creer los detalles de la historia. Un tatuaje se tarda en hacer, duele y es inconfundible, imposible creer que es pintado porque hasta que cicatriza tiene un aspecto bastante característico. A menos que el hombre de las gafas tatuadas esté siempre borracho y tenga una percepción de la realidad, digamos que alterada.

Pero esto se queda en nada con la segunda parte de la historia de tatuajes que tengo para vosotr@s hoy, Porque tatuarle unas gafas a un fulano en la cara no es nada comparado con lo que podían haberle hecho si los amigos estuvieran más al tanto de las nuevas modas en lo que a decoración se refiere.

Y es que lo que triunfa ahora en el submundo de los tatuajes, es colorear los globos oculares. Si, como habéis leído, los ojos…. Pasada la grima inicial que se que esto os estará dando, os confirmo que a lo que me refiero es a tatuar y colorear lo que viene siendo el famoso blanco de los ojos. Ahora hay muchas combinaciones, dependiendo de lo extravagante que te creas o que seas en realidad, verde, rojo, azul o negro son ahora posible.

eyeball-tattoo

Los maestros del tattoo defienden esta práctica desde el punto de vista de la fantasía, como una forma de acercar a la vida cotidiana todo tipo de realidades alternativas. Está claro que la ciencia ficción está haciendo mucho daño, pero mucho, mucho, que eso de que te pinchen un ojo tiene que doler una barbaridad, o por lo menos dar una impresión tremenda. Conmigo que no cuenten, soy moderno pero hasta un punto.

eyeball-tattoo1
Ni de coña!

Ni que decir tiene que los oftalmólogos del mundo están completamente en contra de esta práctica, que además de peligrosa, puede degenerar en infecciones, ceguera y otro tipo de lesiones relacionadas con la visión. No es de extrañar que en algunos estados de Estados Unidos, la práctica esté prohibida.

Cada vez lo tengo más claro, no hay límites, o si los hay, algunos los han perdido…

¿Como se os ha quedado el cuerpo? ¿Con ganas de tatuaros? Pues no os cortéis y antes de hacerlo, comentádmelo.

Hasta pronto,

J