Conchita y “El Pescao”

Lilo-para-colorear

Este podría ser el título de un libro infantil que narrara la historia de una niña, Conchita, por supuesto, que tiene por mejor amigo a uno de los peces de su pecera, y como la niña es andaluza lo pronuncia a su manera, ¡Ay, mi “arma”, que lindo es mi “pescao”! O también podría ser el eslogan de una nueva campaña de FROM, ese organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que nos anima, o anima a los jóvenes, al consumo de más pescado y menos carne. Ambas opciones me parecen adorables y oye, a lo mejor les doy una vuelta.

Pero yo no voy por ahí, voy más por la parte de carne o pescado, almejas o mejillones, homo o hetero y parecidos razonables. Si, no os preocupéis que lo voy a aclarar en breve. Hoy me he levantado revoltoso y por eso voy a escribir este post inspirado en algunas cosas que vi ayer por la tarde-noche en la tele, mientras disfrutaba de una pizza en compañía de mi mujer mientras nuestras hijas estaban en la casa de al lado disfrutando de un cumpleaños con merienda-cena. Cómo me gustan las palabras compuestas, me acabo de dar cuenta.

En uno de los programas que vimos se entrevistaba al cantante David Otero, más conocido como “El Pescao”, el tipo ha sacado un nuevo disco y ahora está de promo por todos las teles y radios. Nosotros no le prestamos mucha atención a lo que decía pero sí mucha al aspecto del chaval. Guapete, desaliñado, pelo largo, barbudo, flaco,… bastante flaco diría yo, y muy maquillado, imagino que cosas del canal en cuestión. A mí me parecía que no tenía el aspecto de siempre, parecía más un gato de porcelana, sensible y delicado, un tanto femenino. Y me recordaba tanto a alguien….

En este enlace podéis ver la entrevista:

“El Pescao” en Todo Va Bien

No pasaron ni treinta minutos cuando emitieron otro programa, no recuerdo ya si fue en la misma cadena o en otra distinta, y había una noticia de alcance internacional, la cantante Conchita Wurst, la flamante y más reciente ganadora del Festival de Eurovisión había visitado el Parlamento Europeo y había dado unas charlas sobre igualdad y tolerancia. En ese momento lo vi todo claro. La clarividencia me tocaba el hombro y me dejaba caer algo que yo ya intuía, pero que hasta ese momento no había podido verificar. Conchita Wurst (Conchita Salchicha traducido al español) y “El Pescao” son la misma persona!??!!??!!!???

La veía a ella ahora de la misma forma que le había visto a él, guapa, pelo largo, barbuda, flaca,… bastante flaca diría yo, y muy maquillada, parecía un gato de porcelana, sensible, delicada y muy femenina. Tampoco presté mucha atención a lo que se decía de ella, solo me la imaginaba con camisa de cuadros y pantalones vaqueros, desaliñada y despeinada y trataba de visualizarlos juntos. Me parecían las dos caras de la misma moneda, antes de pasar por estilista, maquillaje y peluquería y después.

Son muchas cosas las que tienen en común estos dos, el cantante y la cantante (bueno, el cantante transexual) y la primera ya la he dicho, el oficio (y el sexo con el que han nacido). Pero como buenos mellizos (que no gemelos) también tiene algunas que los diferencian, os voy a describir las siete más importantes para que sepaís reconocerlos de ahora en adelante:

el pescaoconchita wurst

1. “El Pescao” y Conchita “Salchicha”, carne y pescado o mar y montaña… junto y revuelto.

2. David tiene unos ojos azules preciosos.

3. Las pestañas de Conchita podrían desgarrar, las de David, con la misma cantidad de rimel seguro que también.

4. Conchita luce pelazo, el de David es mucho mas pobre.

5. Conchita se peina, David no.

6. David tira más a perro-flauta, Conchita es una diva incuestionable.

7. David es de botas o playeras desgastadas, Conchita siempre de taconazo.

Así que ya sabéis, las diferencias, aunque sutiles, les definen a la perfección. No os vayáis a liar, y si lo hacéis, decídmelo.

Hasta mañana,

J