Domingo

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Domingo.

Y la sensación extraña, entre la nostalgia y la afección, de saber que las vacaciones se han terminado y que mañana hay que volver al trabajo. Otra vez la rutina y hasta el año que viene. Por otro lado, también la sensación de confort de estar de nuevo en casa, con mi cama, mi almohada, mi habitación, mi baño, mis olores familiares…

Ayer volvimos de darnos una vuelta de quince días por el norte de España, una región que teníamos siempre pendiente de visitar, que si hace frío, que si llueve, que si yo quiero disfrutar de la playa, que si más adelante… Y este ha sido el año, ya no se ha postergado más y ni ha llovido, ni ha hecho frío, y sí, hemos disfrutado del paisaje, de conocer y de la playa. ¿por qué no hemos venido antes?

Las cosas pasan cuando pasan, no le demos vueltas.

Domingo.

Y muchas ganas de retomar cosas, ganas de ponerme de nuevo las zapatillas de running y de comenzar a sudar (aunque se que me va a costar). Ganas de ponerme los guantes de boxeo y de empezar a darle golpes al saco como si no hubiera un mañana, para destensar. Ganas de ponerme a escribir, como el que anda sin rumbo fijo.

De estas tres opciones, he elegido la tercera, la que tenía más a mano y la que he dejado ¿abandonada? por más tiempo. Así que aquí me encuentro, frente a mi pantalla favorita, que no es solo una pantalla sino un mundo abierto a cientos de personas reales y virtuales, a sus vidas, a sus quehaceres, a sus domingos. Para todos ellos van estas palabras: “Amigas, amigos, estoy aquí dispuesto a colarme en vuestras rutinas una vez más”.

Para hablar de algo concreto os voy a hacer un resumen de mis vacaciones, a mi manera. Es lo típico que se hace en el colegio cuando se vuelve a las clases después del verano. Ya sabéis que mi manera es muy “particular” como las reseñas de libros que me he atrevido a ir publicando. Pies eso, aquí va el resumen sensitivo de mis días en Pontevedra.

Un OLOR

Al llegar, al desplazarnos para visitar, al volvernos e incluso cuando el viento mecía los árboles en la dirección correcta. El olor del eucalipto que me hacía rememorar otros veranos, otras personas, otros lugares y otras situaciones con ese olor intenso.

Un SABOR

Muchos, demasiados quizá para una dieta equilibrada e hipocalórica. Pero si tuviera que quedarme con uno, sería con el sabor a mar y a tradición, a comida casera y a cariño de las empanadas de pulpo con queso y de zamburiñas. Esto no me hacía acordarme de nada, es bueno crear nuevos recuerdos, ¿verdad?

Una TEXTURA

Aunque hace años odiaba la sensación, ahora me he vuelto un converso. Disfruto como un niño con el tacto de la arena del mar. Arena fina y blanca, arena gorda y rocosa, me da igual. Este año ha estado mezclada con minerales, con conchas, con grandes piedras, con musgo, con restos de algas. Todo muy guarro para mi yo de entonces, todo delicioso para mi yo de hoy.

Una VISIÓN

La inmensidad del océano, las vistas desde el monte, los pueblos de pescadores, la arquitectura concreta de los pueblos gallegos, las piedras milenarias y los paseos de madera junto al mar se quedan cortos con la visión de una cría de tiburón nadando entre nosotros. Perdida, ajena, desorientada, pero magnífica criatura que por pequeña y boba nos encantó. Si hubiera llegado su madre a reclamarla la historia hubiera sido distinta.

Un SONIDO

Aunque debería nombrar al gallo que trataba de despertarnos a diario, y que no tiene ningún mérito porque se tiraba cantando toda la mañana, así cualquiera, mis oídos se han empapado de ruidos del mar, de dos sonidos que ya son indivisibles en mi cabeza, el rumor de las olas y el graznido de las gaviotas. Esas olas indolentes y esos pájaros impertérritos (aún no tengo claro si me gustan o no) siempre llegaban a la playa a saludar.

Y para sonidos, la banda sonora del viaje de vuelta, rebuscando entre los CDs de la guantera encontré la BSO de Pulp Fiction, que hacía muuuchos años que no escuchaba y que, aunque no sea muy gallega, me reportó algunos de los mejores momentos del camino de regreso. Y de entre todas, esta fue la canción.

Y hasta aquí el resumen, yo sigo en plan domingo y a ver que depara el día, ahora el tuyo. Comparte tus momentos en la zona de comentarios y charlemos un rato.

Hasta pronto,

J

Tres

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“Tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena….”

Siempre me ha gustado ese… lo que sea. Sinceramente no se que quiere decir, a quien hace referencia o si continúa, y me da igual. El caso es que se me había olvidado que acabo de celebrar el tercer cumple-blog y me vinieron a la mente varias frases o expresiones que incluían este número. Estuve un rato en Google dale que te pego buscando más a ver si era capaz de crear un post solo de ese tipo de oraciones pero me pareció tedioso y aburrido. Hubiera quedado chulo con tiempo y ganas pero requiere demasiados recursos, si alguien se anima no tiene más que intentarlo.

Como ya he dicho, esta frase con la que abro la entrada de hoy es la que más me gusta de las relacionadas con el tres aunque nada tenga que ver cumpleaños o celebraciones. Quizá me gusta porque me recuerda a esta canción de Celtas Cortos de hace mil años y que tiene una divertida historia personal detrás.

No deja de ser curioso como asocia la mente.

También me acordé de otra expresión más mundana… “No hay dos sin tres” a la que también intenté buscarle un significado pero al googlearla solo me salían referencias a una película protagonizada por Cameron Díaz. La película se llama originalmente “The other woman” pero ya sabéis que lo de las traducciones al castellano es otra historia. Lo verdaderamente interesante de esta referencia es que en mi vida había oído hablar de esta peli y ¡oh, casualidad! al día siguiente de buscarla, ví por la tele que estaba programada para mañana domingo. Si ya os dije yo en este exitoso post que a veces tengo poderes, diversos y alucinantes poderes.

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¿No hay dos sin tres?

Anécdota aparte, aunque me apetezca muchísimo no creo que vea la peli, seguro que echan algo más interesante en Disney Channel.

También dediqué un ratito a hacer búsquedas por imágenes y no me pude resistir a incluir la imagen que adorna el comienzo de la entrada, con sus tres pinzas de madera… Los que estáis por aquí desde el principio recordaréis que las pinzas fueron un elemento importantísimo y clave en aquel ya lejano primer post así que, de nuevo, asociación al canto.

Es posible que ahora os estéis preguntando… ¿Y como es que se le ha olvidado su cumple-blog? Y con razón, porque yo me suelo acordar de estas cosas. Pues la respuesta no es sencilla, realmente se trata de un poco de desconexión. Llevo tiempo unido al blog de forma irregular, errática y no dispongo actualmente de una disciplina de publicaciones que me obligue a estar más pendiente de este espacio. El blog va bien, está en modo crucero y sigue recibiendo visitas, visitantes, suscriptores y comentarios. Es cierto que esta situación hace que esté más relajado en lo que a obligatoriedad se refiere y creo que esta situación se está convirtiendo en una “pescadilla que se muerde la cola”.

A dia de hoy no imagino mi día a día sin mi espacio en la red, sin mi humilde y querido blog ni sin las cosas que me aporta, que son infinidad y que no voy a repetir otra vez más porque sería muy pesado, pero hace tiempo que me tomo las cosas con más relajo, con menos agonía. Es una tranquilidad a la que he llegado después de mucha irreflexión, mi vida off-line requiere mucha presencia y yo quiero estar presente, tengo que cuidar y administrar mis aficiones, mis derechos, mis obligaciones y mis responsabilidades de una manera óptima y en eso estoy, intentando darle a cada actividad su parcela.

Y luego está la pereza congénita y la procrastinación que también ayudan a pasar largos ratos tumbados en el sofá escuchando el cri, cri, cri de mi cabeza o viendo como se forman las pelusas en las esquinas. El que diga que no hay tiempo para todo es que es un desorganizado, os lo digo yo.

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Procrastinando, que es gerundio!

Poco mas queda por decir a este respecto, justificaciones, excusas, explicaciones y una celebración casi quince días aplazada han dado para esta entrada. Por lo demás, daros las gracias una vez más a los que estáis ahí, al otro lado, leyendo y releyendo mis textos, mis irreflexiones, mis locuras y mis, a veces, inspiradas bobadas. Se que debería daros más y voy a tratar de hacerlo… pero no en plan “te voy a dar lo tuyo y lo de tu prima” por eso de volver con las frases hechas 😀

Lo que si que os puedo dar, desde ya, es feedback en vuestros amados comentarios, que no falten. Discutamos, charlemos, opinemos… pero juntos. Por otros tres años o los que caigan.

Hasta pronto,

J

No siempre apetece

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Hace muchos, muchos años, cuando yo estaba en plena vorágine hormonal, cayó en mis manos una revista de esas, no se bien de donde pude sacarla, si era mía, prestada o robada… entre tanta foto y tan poco texto, porque estas revistas son para lo que son, para desarrollar nuestro lado más voyeur, me encontré con un titular que me llamó muchísimo la atención. Se trataba de una entrevista a una de las estrellas porno masculinas del momento, no preguntéis el nombre porque a nadie le interesa, el titular decía lo siguiente:

“No siempre apetece quitarse la ropa y follar”

Pensé que ese tío no sabía de lo que estaba hablando, eso era precisamente lo que nos apetecía a todos los de nuestra edad, no era de recibo que un tío que se dedicaba a ello profesionalmente, un héroe, se quejara de semejante manera. Tardé mucho tiempo en entender a lo que el tipo se refería y ahora puedo asegurar que coincido a pies juntillas con aquella infame afirmación.

Realmente no me estoy refiriendo al hecho sexual, o no solamente, si no a la sensación de hastío y de pereza que puede producirnos la vida laboral, y en mayor o menor medida, la vida personal o familiar. Me quiero centrar solo en la faceta laboral porque lo otra me parece un jardín demasiado grande, y no me apetece….

Un trabajo es un trabajo, y por la tanto, tiene unas connotaciones especiales. Puede que tu trabajo te haga disfrutar y puede que hasta tú mismo consideres que es el trabajo de tu vida, pero tarde o temprano, un trabajo se vuelve rutina y aburre o al menos, se convierte en monotonía. Cuando realizas una actividad que te gusta y alguien te paga por ella y te exige por ella, el romanticismo que tiene dedicarte a lo que más te gusta se pierde. Esto es innegable, puedes ser el profesor más vocacional, el médico mas entregado, o el arquitecto más creativo que en algún momento de tu vida entonarás eso de… “es que no siempre apetece”.

Cuanto más afín y más deseada sea la profesión elegida más satisfactoria va a ser siempre de afrontar, ya teniendo en cuenta que estás entregado a un intercambio comercial, en un mundo capitalista y en el que, desgraciadamente, los que tenemos ciertas costumbres como comer todos los días, nos vemos obligados a acatar decisiones, a aguantar a patanes y a sonreir a gente que no se lo merece. Esto no es edificante, pero es la vida misma.

Ahora, a la vuelta de los años y de las responsabilidades, entiendo perfectamente que aquel actor porno, estuviera cansado de estimular, excitar y penetrar mujeres, porque era su trabajo y él no era el que elegía el CÓMO, el CUANDO, el DONDE y el CON QUIÉN. De la misma manera que un abogado de éxito puede defender con todas sus fuerzas y su desgana a una persona en cuya inocencia no cree, una enfermera puede tener que lidiar con algunos pacientes desagradecidos y sucios o un vendedor de coches puede tener que poner su mejor sonrisa y bailarle el agua a un imbécil que le trata como a un desarrapado, todo esto a cambio de dinero, tan desagradable, tan sucio, tan esclavo y tan necesario.

Y eso si nos centramos en los profesionales que han apostado por su vocación y son trabajadores abnegados y centrados en las tareas que han elegido, que si pensamos en el resto, en los que estamos donde estamos porque no podemos, no queremos, no sabemos o nunca nos hemos planteado estar en otro sitio, la cosa se agrava.

¿Qué podemos hacer para remediarlo?

Pues poco, o mucho, depende de como se mire. Principalmente debemos ser consecuentes con nuestras tareas, tenemos un contrato y tenemos que cumplirlo, nos apetezca o no, nos guste o no, nos interese o no, al final del día, cobraremos y eso es a por lo que tenemos que ir. También tenemos que ser leales con quien nos contrata y con nosotros mismos, acordar unos plazos, una calidad y un compromiso asumible. Todos pertenecemos a este tejido económico que se llama capitalismo y que nos obliga a producir para consumir y si estamos en la cadena, estamos. Más o menos integrados, más o menos contentos.

Si extrapolamos la vida laboral a otras tareas más altruistas o más personales, por las que no nos pagan, vamos, nos encontramos que es más complicado sacar adelante un proyecto cuando estás en una de esas etapas de apatía. Tal vez te dejes llevar por otras tareas, tal vez te dejes caer en la famosa procrastinación o tal vez te quedes esperando a que suceda algo a tu alrededor que te de un empujón. Yo reconozco que de cara al blog y a las redes sociales, llevo un mes un poco relajado, he adolecido un poco de cada cosa, un mucho de tareas de la vida off-line, algo de procrastinar y algo de esperar acontecimientos blogueables…. Sin ir más lejos, estaba convencido de que este año me iba a tocar la lotería y pensaba narrarlo con todo lujo de detalles en un super post, antes de transformarme en un hombre rico y de alejarme de un trabajo que no me llena como debería.

No hay que decir que no me ha tocado la lotería, ni un euro, ni lo que jugaba, ni la mitad de la mitad. Así que sigo siendo igual de pobre, sigo teniendo que retomar mi trabajo y ahora ya no tengo excusas para no sentarme a escribir a contaros lo que hay de glamouroso en el día a día. Quizá, a lo tonto a lo tonto, este post me esté sirviendo para ponerme en marcha de nuevo pero claro, es que empezar hablando de follar está bastante bien, aunque sea en estos términos de pereza.

Ahora ya estoy acabando, la comida se está haciendo, ya he tendido todas las sábanas y las bragas que había en la lavadora y me encuentro de cara a la pantalla de mi portátil con los pies subidos encima de la mesa, aún en pijama y abrigado hasta las orejas con un forro polar. Hoy más que nunca me planteo…. Qué glamour hay en esto?

Felices Navidades a todas y a todos,

Hasta pronto,

J

El fin del primer acto

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Me apetecía ponerle a este post un título tan teatrero aprovechando que estamos en la noche de los muertos, o la de los difuntos, o la de las calabazas, o la de El Corte Ingles, o la de los caramelos, no lo tengo muy claro, pero vamos, que sabeís que noche es. Una noche solemnemente teatral y últimamente, desde que importamos tradiciones que no son nuestras, divertida y terrorífica a partes iguales.

Ya he comentado lo referente a “el primer acto”…. para los más despistados me estaba refiriendo a la teatralidad de la noche…. y ¿por qué hablo de EL FIN? Pues simple y llanamente, porque he llegado al fin del reto que me había propuesto hace un mes, un post diario. Y como todos los fieles seguidores habréis podido comprobar, HE CONSEGUIDO TERMINAR!!! Lo cual, me llena de orgullo y satisfacción, como decia…., si, él.

Estoy muy contento de haber podido cumplir con el reto y hasta cierto punto estoy un poco aliviado también de que se haya acabado, no han sido solo 31 posts, también ha habido promoción, dedicación, inspiración y mucho contacto con los lectores y sus comentarios. Pero a la vez, ha sido duro de llevar a cabo porque las cosas no se hacen solas simplemente con chascar los dedos, necesitan tiempo y esfuerzo, y cuando tienes de los segundo pero escaseas de lo primero, tienes otro tipo de carencias. En este periodo de tiempo he tenido que sacrificar algunas cosas, no me he podido hacer las ingles brasileñas, por ejemplo.

Bromas aparte, porque lo de las ingles ha sido una broma, os voy a relacionar ahora algunas de las cosas que he aprendido durante este mes, con este proceso y lo que ha significado, todo en modo positivo, porque si bien ha sido intenso, no tengo ninguna queja:

1. UN GRAN ESFUERZO. Hacer un post diario supone esfuerzo, ya lo he dicho, porque no solo es escribirlo, es pensarlo, es ilustrarlo, es definirlo, es promocionarlo y supone estar en constante contacto con la audiencia. Cuando planteé el objetivo no pensaba en estos post que os he ido entregando día a día, pensaba en cosas más pequeñas, más anecdóticas, pero me dejé llevar por el momento y cuando enganchaba un tema ya no podía soltarlo hasta sacar todo lo que podría sacar de él. El resultado son estos 31 posts que ninguno de ellos baja de las 850 palabras, ya de la calidad o del valor que pueda generar no voy a hablar, lo dejo a vuestro criterio. Ahora que he probado esta cadencia, reconozco el gran mérito que tienen todos los bloggers que se esfuerzan por publicar contenido a diario o que son redactores de contenidos en varios blogs y tienen que hacer este ejercicio indefinidamente.

2. UN APRENDIZAJE. Todo en esta vida puede suponer un aprendizaje si tienes los sentidos abiertos, si no te cierras en banda y te gusta progresar. Yo he aprendido muchas cosas durante este periodo, algunas porque me he tenido que documentar, otras porque he tenido que estar enterado de lo que pasa a mi alrededor, pero sobre todo he aprendido de mí. De mi capacidad para trabajar, para organizarme, para sacrificar partes de mi vida offline en beneficio de este “contrato” con mis lectores. Y también he aprendido sobre la capacidad de improvisación que he tenido para llegar a redactar estos artículos, la capacidad de concreción que he necesitado para que la tarea no se me alargara en el tiempo afectando sobre manera a otras actividades paralelas y la capacidad creativa necesaria para convertir un hecho pequeño y cotidiano en algo blogueable y comentable.

3. UNA EMOCIÓN. He tratado de mostrar en mis posts el lado más positivo de las cosas cotidianas, algunas veces ha sido más sencillo y claro y a veces un poco más encubierto, obligandoos a leer entre líneas y me he visto desbordado por los comentarios que he recibido a diario, todos de apoyo a las ideas que iba volcando, o de ánimo para seguir por la misma línea. Incluso algunos comentarios que me han llegado a tocar la fibra, no puedo evitarlo, cuando alguien me dice que desea que llegue mi publicación para tener su dosis de buen rollo diaria…, Así que no puedo más que agradecer todos y cada uno de los comentarios recibido y contestados, porque un blog sin comentarios es un diario personal y este se ha convertido en una tertulia.

4. UN AGRADECIMIENTO. Entre todos los comentarios y comentaristas, tengo que agradecer personalmente, deben tener un hueco especial para ellos, a mis dos incondicionales, que no han fallado ningún día, post a post. Pedro, mi amigo de ahora, mi cómplice y mi compinche (que palabra mas bonita le acabo de robar a Mirta) y Yoli, mi amiga recuperada del pasado que se ha volcado como nadie en retomar la relación. Y no me puedo olvidar de toda la gente online que he conocido en este tiempo, todos los nuevos seguidores que se han hecho habituales en este tiempo, todos esos conocidos que han terminado de escalando posiciones hacía la amistad debido a estos días de roce, que hace el cariño.

5. UN FUTURO. Este reto también ha supuesto mirar de cara al futuro del blog con otros ojos, esta temporada ha sido de asentamiento y de crecimiento y me ha dejado claro que puedo tener cuerda para rato, solo hay que saber flirtear con las musas, no aburrir y ser constante. Y yo en eso de la constancia he sido siempre relativamente vago pero últimamente me estoy sorprendiendo positivamente, estoy centrado y enfocado, el blog me da muchas alegrías, me despeja, me ayuda, me sirve de terapia y me supone un reto. Y tener un reto constante es una forma de seguir vivo. Me podría preguntar ahora ¿qué esperas del blog en cinco años? y no sabría que contestar, nunca contesto a estas cuestiones, me duele pensar a tan largo plazo. Yo solo quiero ser feliz y como dice una canción, disfrutar del día a día porque “…Lo importante pasa hoy…”

Y tras definir esto cinco puntos que he sacado en claro y otra vez proponiendo una lectura de más de 1000 palabras, recupero mi saludo de siempre, con la intención de seguir viéndonos por aquí, aunque sea a un ritmo más comedido.

Hasta pronto,

J

Meta conseguida, la entrada número 100

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Antes de empezar con mis neuras debo confesaros que es posible que el post de hoy salga un poco disperso porque tengo la casa llena de niños, mis hijas y sus amigos, jugando en el piso de abajo, ¡bendito duplex! Me sorprende enormemente que el ruido que pueden generar estos pequeños, bueno ya no tan pequeños, sea tan elevado. Dos niñas son bastantes ruidosas, pero el ruido crece exponencialmente con cada nueva adquisición, ahora son 6 y les ha dado por hacer música con lo que encuentran. Esto es ingobernable. Si midieran los decibelios en esas habitaciones, nos multaban. Por otro lado no entiendo eso de que todo lo digan chillando, están hablando de sus cosas y jugando pero parece que se están matando, el sonido reverbera en sentido ascendente y lo que surge por el hueco de la escalera es de película de terror, como se nota el espíritu Halloween.

Aclarado esto, debo confesar que me ha gustado mucho hablar de objetivos y metas y disfrutar de vuestros comentarios, a veces creo que no mido mis palabras y que no soy consciente de las cosas que termino escribiendo hasta que ya están publicadas. En el post de ayer se notaba que yo no soy coach ni psicólogo pero tengo una opinión, como cada uno de nosotros, y que no suelo andar desencaminado. Tener un blog abierto y publicar periódicamente favorece esta desfachatez de meterte en jardines que normalmente, en la vida offline, solo te meterías en entornos controlados y con gente de confianza. Se que estoy abierto a críticas, a sembrar polémica con mis palabras y a que algunas de mis reflexiones y afirmaciones puedan sentar mal, aunque debo reconocer que mi intención inicial nunca ha sido polemizar.

Aunque tampoco voy a huir si alguien no está de acuerdo con mi visión de la vida, confío plenamente en el diálogo y en la conversación con respeto y buenos modales, así que ya sabéis, si disentís estáis en vuestra casa. Hasta ahora todos los comentarios han sido positivos, mejor, positivísimos y yo estoy encantado, no voy a negar la evidencia, creo que estoy empezando a tener una buena comunidad de lectores, colaboradores, compañeros y amigos y que mi personal branding está bastante bien perfilado. Pronto acabará este reto loco de publicar a diario pero las novedades no se acabarán ahi, confío plenamente en el movimiento, me gustan los cambios y suelo huir de las cosas estáticas, así que tras un proyecto, llegarán mas.

Esto que acabo de contaros suena un poco, volviendo…, al post de ayer, a los logros personales, a las metas profesionales y a los objetivos a corto o medio plazo. El proyecto del #PostDiario ha sido, bueno, sigue siendo, un objetivo a cumplir, una meta diminuta pero que me aporta mucho, de mi mismo, de mis capacidades, de mi aptitudes y de mi gestión del tiempo. No es un objetivo de futuro que me vaya a reportar un salto cuantitativo pero es que tampoco lo quiero. Ya dije que yo soy mas de proyectos cortos, humildes y realizables y en esos parámetros me gusta moverme, con los pies en el suelo y la cabeza en las nubes… Si, soy alto, ¿y qué?

Otro reto cumplido, aunque nunca me lo había planteado como tal, esta entrada. Este post que estáis leyendo es la entrada número 100 del blog, quien lo habría dicho cuando empecé a desnudarme virtualmente en este medio que hasta ahora había sido hostil y desconocido para mí. Pero he llegado y he marcado una nueva muesca en mis proyectos. Esto es interesante, pensad en ello, he logrado superar una meta que no me había planteado, pero que ahora, una vez conseguida, si que se ha convertido en un hito. ¿no es genial? ¿solo a mí me lo parece? No se si a alguien se le han pasado este tipo de teorías por la cabeza, como la de superar retos no marcados y sus consecuencias. Personalmente superar conseguir cien entradas me parece importante y por eso me lo apunto, quizá a vosotros os pase algo parecido, que solucionáis cosas que estaban enquistadas sin habéroslo propuesto o que un día, de buenas a primeras, sois conscientes de como ha cambiado vuestra vida gracias a las acciones y decisiones que has tomado sin propósito aparente… En ese caso, la verbalización de los objetivos tampoco es tan importante.

Y de un objetivo que ha llegado de soslayo, a uno real que yo no me he impuesto pero que si lo han hecho por mí. El curso de running se acaba, el domingo será el último de esta etapa de iniciación y hay un reto que superar que yo desconocía porque no había estado en la primera clase, y ya se sabe, es esas clases se habla de todo… El domingo vamos a sudar la camiseta, de verdad y nos enfrentamos a una prueba física de resistencia. Nuestra entrenadora ha quitado hierro al asunto diciendo que estamos preparados y que estas semanas de clase y de trabajo personal van a dar sus frutos pero eso aún está por ver. Yo, por si acaso, esta noche salgo a entrenar un rato no vaya a ser que el domingo me flaqueen las piernas o la cabeza.

Esto de hablar de metas tiene su cosa y hasta cierto punto estimula, yo ya os he contado varias de las mías en este y otros posts, así que os propongo que me contéis las vuestras. Esta es la entrada centenaria y debe ser especial, espero vuestros retos, vuestras metas, vuestros objetivos y vuestros comentarios y recordar que no hay metas pequeñas o grandes, hay satisfacción o frustración en el resultado pero con optimismo y poder de recuperación se logra todo, paso a paso. Os espero, no seáis tímid@s.

Hasta mañana,

J

Hoy es un día…

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Adoro los viernes, es mi día favorito de la semana, no lo puedo evitar. Me ha pasado siempre, estudiando, trabajando o incluso haciendo las dos cosas a la vez, el viernes era el ganador. Puede que me encuentre cansado y que haya madrugado mucho pero todo lo que hay por delante tiene un brillo especial. Siempre ha sido mi día especial para salir (cuando salía) y para hacer planes (cuando hacía planes) y desde bien temprano me levanto de la cama con eso en el cuerpo, con saber que hoy es ese día.

Cuando salía por la noche me gustaba especialmente esta noche, después de trabajar o de la Universidad, una ducha y a la calle, a tragarme lo malo de la semana con unas cervecitas o con lo que fuera surgiendo, y hasta las tantas…. nunca encontraba el momento de irme a casa, a lo mejor por el hecho de que no se acabase mi día favorito. Ahora es un poco lo mismo, el viernes está lleno de incentivos. Voy a repasar unos cuantos, generales y particulares:

El primero de ellos es sutil y superficial pero me encanta, es el casual day en el trabajo y puedo ir en vaqueros, que comodidad. Es la prenda de ropa con la que mas y mejor me identifico así que esos días de vaqueros y dress code relajado es cuando me siento más YO MISMO. Y eso, amigas y amigos, es importante. Creo que lo noto en mi actitud hacia el trabajo y hacia los compañeros, los viernes no suelen ser días fáciles laboralmente hablando, siempre hay prisas y algunas cosas tienden a enfangarse pero con un poco de paciencia todo se va finiquitando, total, yo ya estoy en vaqueros… También es un día difícil en lo que se refiere al tráfico, la vuelta a casa en hora punta es atroz pero me da exactamente igual, se que en un momento u otro llego así que me relajo con la música y el paisaje y listo, total, yo ya estoy en vaqueros…. Parece absurdo, pero la comodidad que siento anticipa la tranquilidad del fin de semana y relativiza las tareas del día.

Este año, además, los viernes tienen otro aliciente, las niñas no tienen entrenamiento este día por lo que, una vez recogidas del colegio tenemos la tarde para nosotros, a modo de preámbulo, sin más prisas que la merienda y sin más preocupaciones que decidir si patines o patinete para salir a jugar. Un tranquilidad que agradezco, claro, que también me gusta desconectar de esa parte. Cuando hace bueno y las veo largarse y dejarme solo en casa, solo puedo recostarme en el sofá y sonreir.

Hoy, en concreto, ni siquiera están, se han ido de compras con los abuelos así que no tengo que estar pendiente de ellas, ni preveer que vengan a casa por pis, caca o agua, hoy la tarde es mía, y vuestra, que aquí estoy dándole a la tecla. Y tan agusto, oye. Cuando quieran volver ya será la hora de la cena y estaré preparado para irme a correr un rato, para terminar de desestresarme. Cuando vuelva, disfrutemos del pack peli-pizza y cuando se vayan a la cama, me quedaré tirado en el sofá como un gato, ronroneando y todo.

Además, hoy es el cumpleaños de mi ex-jefe y me ha alegrado mucho llamarle para felicitarle y charlar un rato con él. Asi dicho queda raro, pero es que él es mas que un ex-jefe, él ahora está jubilado y nos conocemos desde hace taaaaanto tiempo. Todo lo que se del mundo laboral, la forma que tengo de trabajar y de ser me la ha forjado él. Yo llegué a su vida con 18 añitos, solo unos años más mayor que sus hijos y me ha tenido un poco como referente. La relación que establecimos desde bien pronto fue de amor por el trabajo, de respeto, de maestro-alumno y luego, más tarde pero de forma natural, de amigos, casi familia. Yo era para él un proyecto y notaba como se sentía orgulloso de mis avances, de mi vuelta a los estudios, del ingreso en la Universidad, de mi boda, del comienzo de mi proyecto de familia. Muchos años juntos, y me consta, que si hubiera sido por él, ahora yo estaría mucho más arriba de lo que estoy. Pero la vida es así. Yo le tengo mucho cariño por todo esto que os he contado pero también por su forma de tratarme, por su forma de mirarme, por su forma que respetarme y por su forma de quererme. Cariñosamente le llamábamos “El López” y así me apetece presentároslo, así que, aunque ya lo he hecho por teléfono… López, muchas felicidades.

No puedo evitarlo, ni quiero. La euforia que siento hoy se debe en parte a todo esto que os he dicho y a muchas cosas más pero sobre todo son fruto de una actitud positiva. Me viene a la memoria, muchos años atrás, una cinta de casette de Joan Manuel Serrat que solía poner mucho mi madre y a una frase extraída de una de esas canciones:

“Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.” 

Yo creo que de tanto oírla se me quedó grabada a fuego y quién sabe si ha podido marcar mi filosofía de vida desde entonces.

Hoy viernes, mientras volvía a casa en el coche, dejando que el sol acariciase mi cara, sabiendo que ya había terminado lo duro de la semana ha sonado una canción que me gusta mucho y que me pone de buen humor, de mejor humor del habitual, si cabe y como os habéis portado bien, quiero compartirla con vosotros y desearos un muy feliz viernes.

Hasta mañana,

J

Adaptación positiva

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Llevo unos días hablando de la rutina, de como escapar de ella y de la necesidad de encontrar un espacio propio, alejado de la familia y el trabajo, donde esparcirte y crearte un nuevo yo que haga que te sientas más a gusto contigo mismo o bien que te haga crecer personalmente. También, de encontrar una actividad alejada de lo de siempre que te ayude a escapar de esa tan denostada rutina. Que por otro lado, ya he dicho, puede ser confortable para algunas personas.

Voy a partir ahora de la base de que lamentablemente casi nadie llevamos la vida que nos gustaría, el ideal que tenemos planteado en la cabeza se aleja mucho o poco de lo que creemos que es lo PERFECTO. Una casa mas grande, más hijos, menos hijos, un marido más atractivo, una mujer con mejor posición, ausencia de suegros…. o si están que estén lejos, en una casa de vacaciones en una playa paradisíaca…. Por un lado o por otro no terminamos de obtener la perfección, cuando no falla una cosa, falla otra. Quizá es que tenemos en la cabeza una idea equivocada de lo que realmente es perfecto o a lo mejor nuestras prioridades no están bien enfocadas. Aunque también es probable que el problema sea que poseemos una ambición que no es realista y por lo tanto, podemos caer fácilmente en un periodo de frustración.

Yo creo que si llegamos a frustrarnos no es porque no se cumplan nuestros objetivos, sino porque tiramos la toalla antes de tiempo, porque no tenemos el poderío necesario para afrontar una nueva derrota o porque nos hemos creído más listos que nadie y ese batacazo duelo en muchos sitios, sobre todo en el orgullo. Si ahondamos más sobre esto de la frustración y llevándolo al tema de la rutina, que también frustra, sobre todo cuando crees estar inmerso en una monotonía que se te antoja ajena, descubriremos que nosotros mismos somo muy culpables del resultado o del momento que vivimos.

Es duro darse cuenta de todas estas cosas de las que estoy hablando y realmente tampoco nos gusta oírlas, ni leerlas ni que nos las digan a la cara…..“-Tú eres el culpable”…. Si, es duro. Pero reflexionemos un poco y tratemos de ser honestos con nosotros mismos. Muchos de estos malos momentos, de esas frustraciones, son producto de nuestra gestión, los resultados no surgen siempre solos, nosotros también incidimos en hacer mover la balanza.

No quiero alejarme mucho del tema, que últimamente tengo un poco de verborrea. Cuando imaginamos nuestro estilo de vida ideal siempre estamos comparando, sabemos que fulano o mengana hacen las cosas de otra forma y al parecer les va bien. O les va tan bien como tu crees que les va. O les va tan bien como ellos te dicen que les va. Por lo tanto, fijarse en los demás es un error, tu vida es tuya, tus circunstancias son tuyas y de los que están contigo y sois vosotros los que tenéis que decidir como vivir vuestra vida.

Cuando oigo a alguien quejarse de que los horarios de sus trabajos son malos, que no tienen tiempo para verse, que no pueden ir juntos de paseo o que el tiempo que tienen libre lo tienen que dedicar a las tareas de la casa, al cuidado de los hijos o a la logística familiar me da por pensar en dos cosas:

1. La capacidad de adaptación

Esto es imprescindible, la vida es para vivirla y no es un camino que esté escrito. Hay baches, valles, ríos y montañas y nunca sabes donde te ha a aparecer uno de estos accidentes geográficos… La capacidad de adaptación es vital para poder seguir adelante. Una familia, un pareja o un proyecto son un objetivo en sí mismos y por lo tanto hay que hacer frente a lo que vaya surgiendo para alcanzarlo. Si ahora os veis menos, es un rollo pero es lo que hay, o buscas otro empleo o te replanteas tus prioridades. Si tu tiempo libre lo tienes que dedicar a los hijos o a la casa, un poco lo mismo, prioridades y esfuerzo. No digo que haya que dejarse ir y aguantarse con una situación insostenible, no es eso, pero si la vida te ha llevado por ahí y no te gusta, habrá que reaccionar o adaptarse.

2. La capacidad de actuar desde un punto de vista positivo

Hay muchas personas que acarrean mil tareas a sus espaldas y miles de responsabilidades con miles de carencias y aún así tiran del carro. Estas personas aprovechan lo que tienen para mirar a la vida de otra forma, con una sonrisa y decir, es lo que hay y yo puedo. En el caso que os relataba, que hasta cierto punto podría ser autobiográfico… Si tienes poco tiempo para la pareja, habrá que aprovecharlo y si ese tiempo lo tienes que invertir en las tareas, qué mejor que hacerlo juntos. Vale, puede que no podamos ir al cine, pero podemos ir a la compra y disfrutar de nuestra mutua compañía y de nuestra toma de decisiones. No es tan agradable pero… Hacer cosas juntos no es solo hacerlas fuera de casa, en un restaurante caro ni en la playa, hay momentos mucho mas humildes donde la ayuda es bienvenida. Y si el tiempo que te queda es para dedicárselo a tus hijos…. coño, aprovéchalo, que eso si que pasa volando. Yo tengo una relación muy buena con mis hijas por eso mismo, porque soy empático, me preocupo por lo que les gusta, comparto sus aficiones y hago que ellas compartan las mías. Es genial.

Ahora no tienes escusa, en lugar de mirar lo bueno que tienen los demás, piensa en lo bueno que tienes tú, que seguro que es mucho. No por menos “sibarita” es peor. Piensa en ello.

Hasta mañana,

J

Conmigo mismo

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Hace unas semanas un compañero de trabajo nos hablaba preocupado de sus próximas vacaciones, en una casa rural en la sierra, con todo un mundo de rutas a pie, turismo de interior y gastronómico a su disposición. Su inquietud provenía de que las posibilidades de esa semana aislado y en conjunción con la naturaleza estaba mucho más cerca de sus gustos y de los de su hija que de los de su mujer. Ella, por lo que nos contaba es más urbanita, más de centros comerciales y de ruidos que no provengan de los grillos. Cómo la entiendo!

Creía mi compañero que este tipo de vacaciones podía crear tensiones en la pareja y este hecho le acongojaba, independientemente de que la idea del sitio y del modo de vacacionar había sido de su mujer… El resumen que él hacía de esto se resumía en la frase que os digo a continuación:

-Es que mi mujer y yo no tenemos los mismos hobbies, y eso no es bueno.

A lo que respondimos, con mayor o menor vehemencia:

-Eso??!!?? Eso es lo mejor del mundo!!!!

Él se enrocaba en sus circunstancias y no entendía por qué nosotros veíamos cosas positivas en lo que él nos había contado. Y a día de hoy, creo que sigue sen verlas. ¿Vosotros tampoco? Pues os voy a contar mi punto de vista, que por lo que pude comprobar en aquel foro, era mayoritario.

Hay tiempo para todo

Ese podría ser un buen resumen de lo que os voy a contar, cuando vives en pareja y tienes hijos tienes una serie de responsabilidades ineludibles, responsabilidades que te has creado tú mismo pero que tienes que acatar. Tienes que ser padre o madre, y marido o esposa, y también hijo o hija, yerno o nuera…. algunas de estas responsabilidades son más fáciles de enfrentar que otras, no nos vamos a engañar, pero tenemos que estar ahí, si hemos elegido esta vida es con todas sus consecuencias.

Y eso sin hablar de las otras responsabilidades, las laborales. Esas son, si cabe, más ineludibles que las familiares, te pagan por ello, mucho o poco, siempre injustamente, pero recibes algo económico a cambio. Estas ligado a un contrato y eso es muy poderoso. El vínculo con el trabajo es crucial, desgraciadamente, para que las cosas vayan bien a nivel personal ya que todo beneficio de una parte revierte directamente en la otra. Aquí no hay lugar a dudas o dobles sentidos.

-Entonces ¿qué es lo que queda?

Cuando has cubierto las responsabilidades laborales, con mayor o menor fortuna, y has cubierto las responsabilidades familiares, con mayor o menor fortuna, te encuentras en un momento único. En ese momento estás a solas contigo mismo y créeme si te digo que ese momento hay que aprovecharlo. En esta vida tenemos adjudicadas un montón de etiquetas y algunas de ellas ya las he nombrado, yo por poner un ejemplo a mano soy trabajador por cuenta ajena, marido, padre, hijo, yerno, compañero, amigo, conocido, un poco psicólogo, un poco chófer, un poco ama de casa, un poco intendente, un poco cocinero…. Soy muchas cosas, pero también soy muchas más.

Y todas esas cosas que soy aparte de estas pertenecen a un terreno mucho más íntimo, al terreno individual, porque todos nosotros somos individuos y también necesitamos nuestro terreno de crecimiento personal. No seremos buenos hijos, ni maridos, ni nueras, ni amas de casa, ni cocineras, ni padres si no somos capaces de ser nosotros mismos. Y para ello necesitamos nuestro espacio.

Si recordáis el post de ayer, toda la actividad a la que hacía referencia era única y completamente mía, ni mis hijas ni mi mujer estaban involucradas en ella, ni hablar de lo relacionado al trabajo, que eso ya quedó aparcado el viernes pasado. Esos momentos del grupo de running eran solo míos y del grupo de individuos que me rodeaba. Todos nosotros compartíamos cosas, hablábamos de nuestras familias, de nuestras aficiones y de nuestros trabajos pero teníamos otro vínculo ajeno a todos ellos. Para qué hablar entonces de esos momentos en los que tengo que salir de casa a hacer los ejercicios entre semana. Esos días si que estoy solo, conmigo mismo.

Esos periodos de tiempo que paso en esa soledad elegida son gloriosos. Al igual que otros muchos momentos personales y solitarios como la redacción de este blog, o la lectura de un libro. No creáis que estoy exagerando cuando os digo que dedicar tiempo a uno mismo es IMPRESCINDIBLE. Ahora te toca a tí encontrar tu sitio, puede ser con lo que más te apetezca, con actividad física, con meditación, con lectura, con música, con tus amigos o de compras. Vive al margen, aunque sean unos minutos al día, el resto te lo va a agradecer, y ampliarás tu fortaleza y tu seguridad, tendrás tu parcela aislada y esa potencia que vas a incorporar a esas actividades individuales te van a ayudar a afrontar con mejor cara o mejor espíritu las otras, las familiares y las laborales.

¿Qué mi compañero y su mujer no compartes aficiones? Mejor, cada uno a lo suyo y luego a comentar, que es muy enriquecedor.

Y tú, si no la tienes ya, encuentra tu parcela privada.

Hasta mañana,

J

Un año y un día

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Hace un año y un día que el blog comenzó a andar. Fue algo espontáneo, casi desapercibido. Como expliqué en aquel primer post, El proyecto “Tiendebragas”, tomé conciencia de mí mismo una mañana de sábado con unas bragas en una mano, una pinza de madera en la otra y las ganas de emprender una nueva aventura, este blog.

Y lo hice, encontré el tiempo para investigar y crear mi primer blog y ese mismo día, publicar mi primer post. Así hago yo las cosas, a lo loco, pensando lo justo. ¿Y por que un blog? pues no se decir, podría haber abierto un cuaderno y haberme puesto a escribir un diario o a dibujar mis aventuras en formato cómic como tantas veces hace años. Pero sinceramente, esto del blog me pareció más moderno. Y claro, cuando uno ya ha cumplido los cuarenta, todo lo moderno le atrae con más facilidad. La famosa crisis de la edad.

Ahora, un año y un día después de aquello, debo reconocer que obré con la más absoluta de las inocencias, sin analizar los pros y los contras y, desde luego, con una falta de experiencia total. Yo no tenía ninguna relación con este mundo, no tenía perfiles en redes sociales, no tenía claro si sabría expresarme a través de la escritura y no seguía ningún blog…. experiencia cero, pero molaba, eso de decir por ahí, tengo un BLOG así en mayúsculas, porque es mío e importante, molaba un montón. Me hacía ser moderno, y al mismo tiempo bohemio e intelectual. La famosa crisis de la edad.

Y llegados al momento actual os digo, con toda sinceridad, que haber tomado aquella decisión creativa ha sido una de las mejores cosas que he podido hacer. No solo me sirve como terapia, como ya os dije, sino que me ha permitido abrirme a un mundo completamente desconocido e incluso conocer a muchas personas. Algunos de ellos son compañeros blogueros, otros suscriptores o seguidores y muchos de ellos amigos a los que les he dado mucho de mí en este tiempo y de los que he recibido mucho, con la más preciosa reciprocidad. Porque si algo caracteriza este tipo de lugares en Internet, es la posibilidad de conocer y conectar. Admito que todo lo que he escrito hasta ahora es parte de mí, y así lo habéis recibido, conociéndome por completo en esta faceta nueva y, aún a pesar vuestro, dándoos a conocer. Me parece un ejercicio maravilloso y estoy completamente agradecido por la respuesta.

Entre las cosas que mas me preocupaban durante este tiempo era mi famosa pereza y mi tendencia a procrastinar, era consciente de abrir un blog es sencillo y al alcance de todos, pero ¿mantenerlo? Eso requiere compromiso, energía y tiempo a partes iguales, no nos engañemos. Y yo estoy encantado de haber encontrado por el camino todo lo necesario para seguir con una regularidad admirable, conociéndome….

Ahora es el momento de mirar al futuro, sin prisa y sin pausa, no quiero parar. Ahora ya no me vale. Me encuentro en una época de nuevas inquietudes que puedo volcar en mi espacio, porque es mío y porque, en gran medida, soy yo. Y el primer paso en este nuevo ciclo ya está dado, os habréis fijado en que la apariencia de blog ha cambiado, es necesario cambiar cosas para que todo permanezca constante y esta nueva plantilla me gusta. Me gusta el color rojo que indica pasión y glamour, no podría ser de otro modo y me gusta la letra un poco más grande, que la edad no perdona. Ya me diréis si os parece atractivo el cambio o no, aunque os digo, a pesar de resultar prepotente, que a mí me gusta y que se va a quedar así un tiempo (bueno, si no le gusta a nadie…. no voy a ser una isla en el océano).

El siguiente cambio no será de forma, será de fondo. De hecho será una carrera de fondo, agotadora pero espero que gratificante y con posibilidades de ser terminada. A partir del primer día de Octubre me comprometo a hacer un experimento, voy a tratar de escribir un post diario, solo por un periodo concreto de tiempo, un mes. El objetivo es muy sencillo. Me he hartado de decir y de expresar que la vida es bella, que el día a día es glamuroso si tu quieres, que en tu mano está el poder necesario para girar la moneda y ver las cosas con optimismo y lo voy a tratar de demostrar. Soy optimista y quiero transmitir lo que siento, no es una pose. Yo soy capaz de ver lo bueno que pasa a lo largo del día, y voy a compartirlo. Trataré de enseñaros como un gesto, una sonrisa, una canción, un tropezón o un eructo serán capaces de hacer tu día mejor, solo y siempre que tu quieras que así sea.

A ver que sale de todo esto.

De momento, ayúdame a soplar las velas de esta tarta imaginaria de cumpleaños y sigue a mi lado un año más…. y los que vengan. ¿Te apuntas?

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Hasta pronto,

J

No se vayan todavía…. aún hay mas

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Cuando era pequeño me encantaba esta frase que decía Super Ratón. Con ella sabía que a mis dibujos animados favoritos les quedaba al menos una historia más, que tiempos aquellos! Y encima con aquella vocecilla traducida en español latino que lo hacía tan especial, tan zalamero… Y tan super al fín y al cabo.

Ya sabéis de sobra que a mí me tira mucho todo lo super, los super héroes, las super heroínas, los super poderes, los supermercados…. bueno, eso no tanto, así que se me ha ocurrido hacer este pequeño guiño a la infancia para contaros que sigo en mi dinámica de recibir y entregar premios. Últimamente me siento un poco como aquel “Mighty Mouse” de los dibujos, triunfador, ligón, valiente, aventurero, valorado…. Estoy de subidón, o de super subidón más bien…

He estado guardando todos estos premios que mis amigos blogueros me han ido entregando durante estos meses para esta fecha a modo de cierre de ciclo, en apenas un par de días llegará el primer cumpleaños a este humilde espacio y con él una evolución, algunos cambios y mucho más compromiso, a tope de ganas, con super ganas más bien….

Y con emoción, con mucha emoción he recibido todos los premios hasta la fecha, sin ánimo de lucro pero con valor de reconocimiento. El premio que traigo hoy, el último hasta la fecha es muy reciente y llegó por sorpresa de manos de unos de mis bloggers de referencia, un tipo honesto con su trabajo, culto, sensible y con ánimo de evolucionar hasta el infinito y más allá.  Carlos Girón desde su blog homónimo donde conjuga la cultura y la tecnología, o como a mí me gusta decirlo, la magia y la ciencia, me hizo llegar un Premio Dardos, que no me emocionó solo por estar en una de esas listas de gente VIP sino por el contenido del mensaje. Podría contaros muchas cosas sobre esto pero preferiría, me gustaría, que simplemente pulsarais en el enlace y lo leyerais de su puño y letra (o de sus teclas, mas bien…) Todo lo que dice acerca de este premio y de lo que suponen estos intercambios sinergéticos entre compañeros en modo de premio virtual de reconocimiento verídico no tiene desperdicio.

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En su artículo habla de energía positiva, de palabras, de reconocimiento y menciona, y por lo tanto me atrevo a ponerlo aquí, la esencia misma de la iniciativa:

“El premio se otorga en reconocimiento a valores personales, culturales, éticos y literarios que son transmitidos a través de una forma creativa y original mediante la escritura. La insignia fue creada con el afán de promover la hermandad entre bloggers, mostrar cariño y gratitud por añadir valor a la blogosfera”

No se a vosotros, pero a mí me hace sentirme importante, super importante más bien…

El desarrollo del premio es igual que los anteriores, nombrar, agradecer, compartir y nominar. Este premio se entrega, si se quiere, a quince compañeros, esta es mi lista:

http://www.ivanlasso.info/

http://sigamosbuscando.blogspot.com.es/

http://aprendizajeyvida.com/

http://miposicionamientoweb.es/

http://gerardfoz.blogspot.com.es/

http://elcinederamon.com/

Portada

http://www.lasmejorespeliculasdelahistoriadelcine.com/

http://almadesilencio.blogspot.com.es/

http://juangregorioaviles.wordpress.com/

http://artemasplus.blogspot.com.es/

http://delucesysombrasmy.blogspot.com.es/

http://elparaisooelinfierno.blogspot.com.es/

http://fotoalquimiada.blogspot.com.es/

http://androidografia.i-barakaldo.com/

Se que a algunos de los nominados no les gustan las cadenas, ni siquiera las doradas de eslabones gordos, y por lo tanto no se tienen que tomar esto como una obligación, que nadie haga nada que no le apetezca. Enhorabuena a los premiados, gracias de nuevo a mi nominador y volviendo al principio para cerrar el círculo, otra frase de Super Ratón…

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Hasta pronto,

J