Cuando llegue la tormenta

tormenta

Hay veces hay algo me llama la atención y aunque lo tengo en mente, puede que pase mucho tiempo hasta que repare en ello. Me ha pasado con películas, con libros, con personas y recientemente con series de televisión. Hay tanta oferta de todo que nos volvemos un poco locos. Yo normalmente soy de consumir inmediatamente porque, como dice mi padre:

-«Hay muertes repentinas»

Pero me pasa una cosa curiosa, si compro una cosa, la consumo, si compro más de una no se decidirme, y si compro a mogollón ya tengo el lío montado, observo, comparo, y normalmente me quedo con una y las demás se quedan un poco en el olvido. Eso me ha pasado con una miniserie de televisión que he visto recientemente. La tenía ahí, en mi ordenador, cada vez que quería ver algo la obviaba, siempre encontraba algo mejor…. hasta ahora. También tengo delito, coño, que es una serie de dos capítulos….

La miniserie en cuestión se llama Tormenta y está creada, guionizada y dirigida por Daniel Calparsoro. Si te gusta este realizador, la serie te va a gustar, tiene todos los componentes de sus creaciones, su firma personal. Si no eres fan de Calparsoro, pues no te va a gustar, tiene todos los componentes de sus creaciones, su firma personal. Y si no lo conoces, pues no está de más que te acerques a su imaginario, luego, tu decides.

A mi me gusta, no me mata, pero me gusta, me inquieta y sobre todo me gustan las series que realiza expresamente para televisión. Se prodiga poco, pero el resultado de sus obras es bastante cuidado, muy limpio, bien dirigido y bien interpretado. Calparsoro hace del «basado en hechos reales» una realidad nueva, un más allá, un fundamento para colocarnos buenas miniseries cargadas de violencia y de verdad. Y es que la violencia en Calparsoro es un punto importante, una parte de su marca. A veces extrema, a veces sutil pero nunca impostada.

Hace años, este director se propuso hacer unas miniseries para televisión basadas en la crónica negra reciente española y de esa época es su particular trilogia del horror. El fundamento para estas creaciones es muy básico, se trata de elegir una noticia y darle una vuelta de tuerca, ya conocedores del desenlace, el director nos muestra su particular versión del inicio y del desarrollo. Su por qué.

«El Castigo», 2008. Centra nuestra atención en un reformatorio ilegal, una especie de granja de readecuación de adolescentes problemáticos. Las familias envían conscientemente ahí a sus hijos y el resultado es impredecible. Basado en las declaraciones de un joven suizo que logró escapar de uno de estos centros situado en Girona y que llevó a la detención de varios ciudadanos europeos y a la clausura del centro. Esta serie está interpretada por Guillermo Barrientos, Joel Bosqued, Miriam Giovanelli y Esmeralda Moya.

«La Ira», 2009. Recrea con una crudeza inimaginable el asesinato de dos jóvenes en Betanzos (A Coruña) a manos de su pareja de amigos. Interpretada por Tamar Novas y Marian Alvarez.

«Inocentes», 2010. Quizá la más polémica por el caso al que hace referencia, nos ofrece una versión del crímen de Alcasser (Valencia), hechos que mantuvieron en vilo a la sociedad española durante varios meses de 1992, desde que se denunció la desaparación de tres niñas hasta que aparecieron sus cadáveres. Esta peculiar versión fué protagonizada por Alex González, Aida Folch, Michelle Jenner, Aura Garrido, Paloma Bloyd y Lucía Ramos.

La violencia, la manipulación, el sexo, los desequilibrios mentales, las agresiones, la prostitución, el miedo y la angustia también son protagonistas de estas series y se nos ofrecen de forma explícita, de manera casi cruda, aquí teneís una muestra:

Ahora, con su más reciente creación para televisión, «Tormenta», 2013, el director vuelve a utilizar estos recursos para mostrarnos una historia en dos capítulos basada en la matanza del instituto de Columbine, Estados Unidos en 1999 y en el experimento Milgram del estudio del comportamiento en situaciones límite. Está intrepretada por la actual pareja del creador, Patricia Vico y un elenco de jóvenes actores, Patricia Montero, Megan Montaner, Joel Bosqued, Asier Etxeandía, Daniel Grao, Adam Jezierski, Ana Rujas y Oscar Sinela.

Y ahora viene lo más difícil de explicar, que es como es posible que toda esta violencia explícita, todo este abuso de poder, toda esta manipulación y toda esta crudeza me pueda gustar. Pues la respuesta es clara, me gusta porque me hace pensar. Es cierto, ver este tipo de creaciones me revuelve el estómago, me hace perder la fe en el ser humano, me enfada con el mundo por la pasividad de algunos adultos y por la predisposición desmedida de algunos jóvenes, pero me gusta porque me inquieta, porque genera unos sentimientos contradictorios, porque me hace reflexionar sobre que las cosas no son blancas o negras, que las personas no son buenas o malas por naturaleza, porque nunca los buenos son verdaderamente buenos ni los malos son completamente malos. Me gusta porque, aunque ficticio y exagerado, son hechos reales, incluso puede que cotidianos. Y me gusta porque me asusta.

Es raro, lo se. Yo soy todo paz y armonía, pero no puedo juzgar o anticiparme a lo que sucedería cuando arreciara la tormenta. ¿Y tú?

Te dejo unos minutos para que reflexiones y luego me lo cuentas.

Hasta pronto,

J

 

Yo estuve allí

el interprete

Hace apenas un año estuve con unos amigos en el Teatro-Circo Price de Madrid para ver la representación única de «El Intérprete» de Asier Etxeandía. He dicho única porque es show estaba englobado dentro de una iniciativa llamada «Una noche en el Price» que organiza todos los veranos el Ayuntamiento de Madrid dentro de su programa «Los Veranos de la Villa».

Fue una sola representación, pero no fue única por eso.

Cuando me propusieron ir no sabía lo que me iba a encontrar, tenía tantas ganas de salir una noche a pasarlo bien que casi cualquier plan me venía bien, en este caso, un plan cultural, mejor que mejor. Ni siquiera me paré a pensar en qué consistiría la obra que íbamos a ver, ni miré la sinopsis en internet, ni leí las críticas previas, ni tenía absoluta idea de si se había representado antes, ni como, ni cuando, ni por qué. Y me daba igual, yo iba al teatro y punto.

Como iba sin ningún tipo de expectativas, la sorpresa que me supuso tanto el evento, como la interpretación, como la que se lió en esa noche mágica, fue extraordinaria. A posteriori, si que he visto en internet miles de reseñas, de vídeos, de entrevistas e incluso la sinopsis de la representación. Pero no me arrepiento de haberlo hecho al revés, ¿Quien dice que hay que hacerlo todo siempre como está «establecido»?

Yo ya conocía al actor Asier Etxeandía de algunas series de televisión, un tipo talentoso y camaleónico, pero no le «descubrí» como artista completo hasta que le disfruté ejerciendo de Maestro de Ceremonias en el musical «Cabaret». Desde entonces sabía que este actor, artista, intérprete era capaz de mucho. Capaz de actuar, capaz de bailar y capaz de cantar y capaz de transmitir con absoluta solvencia.

«El Intérprete» es un espectáculo a su medida, ideado a partir del encuentro del propio actor con el compositor y productor musical Tao Gutierrez. En el show, porque no es una obra, no os llevéis a engaño, rememora las canciones que marcaron su infancia, su adolescencia y el inicio de su edad adulta. Al tiempo que desnuda los complejos y vicisitudes de un niño «especial» en su difícil Bilbao natal. En él interpreta las canciones favoritas de sus padres, las que se escuchaban en la radio de su casa, las canciones de sus ídolos, de sus maestros y de sus referentes. Así, a lo largo de la representación te encuentras temas legendarios de Lucho Gatica, Chavela Vargas, Kurt Weill, David Bowie y los Rolling Stones, por citar unos cuantos. Es muy probable que al ser de una edad parecida su bagaje musical sea muy parecido al mío y por eso me llegó tanto.

asier y alaske

Este espectáculo ya se había estrenado en Madrid, y después del verano saldría de gira. Pero antes de eso, llegó esta oportunidad de representación única en una sitio único como el Price. El evento fue unos de los más reseñables del verano, y yo estuve allí rodeado de mis amigos y de un montón de gente famosa. Al reclamo de «El Intérprete» se habían dado cita muchos de sus amigos, compañeros de profesión y «celebrities» del mundo del artisteo, el teatro estaba plagado de ellos. Y muchos de ellos, amigos íntimos del actor se incorporaron al espectáculo, así pudimos comprobar las dotes para la música de Javier Bardem, Hugo Silva o Daniel Grao. Pudimos disfrutar de la actuación especial de Alaska. Pudimos ver a una embarazadísima Penélope Cruz del brazo de su Pedro Almodovar, a la familia Bardem, a Cayetana Guillen Cuervo, a Aitana Sanchez Gijón, a… pudimos incluso ver al padre del actor, que según contó, no había ido nunca a ver esta representación. Sinceramente fue una noche especial, y no solo por el público, o por los famosos, o por las actuaciones especiales, sino porque era la noche, era el evento del verano. Y yo estuve allí.

Como dijo mi amiga P tomándonos unas cañas después:

-«Se que acabamos de vivir un momento único y super especial»

Así lo sentimos, así lo vivimos, así lo disfrutamos, así lo cantamos y así lo bailamos. Y vosotros os preguntaréis:

-Y si hace casi un año ¿por qué hablas ahora de esto?

Pues por varias razones, la primera es que hace un año no tenía ni blog ni intención. La segunda, porque me apetece. La tercera, porque desde entonces sigo muy de cerca a «El Intérprete» en la redes sociales y se que están de gira por España, y no quería dejar pasar la oportunidad de recomendarlo a quien pueda. Y la cuarta, porque alguien colgó el otro día un vídeo en Youtube de ese día y salen dos de mis amigos. Yo no porque estaba justo detrás del que lo grabó, una pena, con lo que me gusta a mí un musical.

Espero que disfrutéis de los vídeos y que, si teneis la oportunidad, vayais a verlo.

Hasta pronto,

J