Animalicos

Ayer entró un pájaro en casa.

DSCN0577

Yo volvía de correr y mi mujer me estaba esperando en la puerta de casa con la cara desencajada. Al verme me dijo que no me preocupara, que las niñas estaban bien pero que ella no. Su rostro denotaba entre angustia, acojone y vergüenza así que yo no sabía a que atenerme.

Ella, (mi mujer) que adora el mundo animal proporcionalmente a la distancia que los separe, o sea, cuanto más lejos, mejor, había ido a vestirse a nuestra habitación y se había encontrado un pájaro en nuestra cama, como si tal cosa, con la indolencia típica del que está donde quiere. No tuvo casa para correr la pobre.

Ni que decir tiene que ya no volvió a aproximarse a la habitación hasta que llegué.

Bueno, afortunadamente era un pájaro, así que me relajé, cogí un trapo y me dirigí a expulsar al intruso con decisión. El pájaro estaba ahí, en mi lado de la cama, subido en uno de mis cojines. Feo como él solo, medio negro y destartalado. Enseguida me di cuenta, cuando intenté atraparlo y se movió por la habitación como una polilla, dándose golpes con todo, que debía estar un poco lesionado porque no volaba bien y que tenía tanto miedo o mas que mi mujer.

En unos minutos conseguí echarle el trapo encima, agarrarlo cariñosamente, sacarlo por la ventana y, a instancias de mi mujer, encerrarnos como si viviéramos en un búnker. No se como se quedó de tranquilo el pájaro pero a mi mujer le duró la psicosis todo el día. Y encima tuvimos que lavarlo todo por que el bicho nos dejó un montón de regalos en forma de cagaditas en la cama limpia, los cojines, el suelo…. un amor de visita.

Si mi mujer hubiera tenido ovarios de volver a la habitación mientras yo invitaba al pájaro a abandonar la casa la hubiera oído gritar eso de:

-“SACA A ESA COSA DE AQUIIIIIIII!!!!!”

Esa cosa…. esa cosa… esa cosa me hizo recordar….

…Que me hizo mucha gracia aquello que pasó hace unos meses en el Congreso de los Diputados cuando decidieron por unanimidad declarar a los animales “seres sintientes” dotados de sensibilidad para diferenciarlos de las “cosas”. No, los animales no son cosas, no es lo mismo un perro que una bicicleta, ahí estamos todos de acuerdo. O quizá no.

Sinceramente no lo entendí del todo pero comprendo que se busque un marco jurídico que defienda los derechos, e imagino, las obligaciones, de los animales para que cosas tan atroces como el maltrato y la mutilación animal sean punibles.

En este orden de cosas, si que entiendo mas que se haya prohibido o ilegalizado recientemente la amputación del rabo de los perros con fines estéticos. O con el fin que sea, ¡yo que se! Y con esto vuelvo a lo del principio. Muchos “amantes” de los animales han estado toda la vida mutilando legalmente a sus mascotas en mor del pedigrí, de la estética o del vetetuasaber y nunca ha pasado nada.

Eso es algo que me ha chirriado desde siempre, queremos tener animales de compañía (que ya eso, si lo pensamos, es incongruente) y nos dedicamos a:

  1. comprarlos
  2. retocarlos físicamente
  3. encerrarlos

Como siempre, los seres humanos hemos demostrado ser más animales que los pobres animales, más inhumanos y más caprichosos. Nosotros, los seres sintientes por excelencia somos unos cabrones a los que se nos llama civilizados y que sin pensarlo dos veces dominamos a nuestro antojo el mundo animal, lo llenamos de protocolos inventados, de peluquerías caninas, de falsedad y de prepotencia.

¿A que va a ser cierto que los animales son más parecidos a las bicicletas de lo que pensamos? Por lo menos para unos pocos (o unos muchos) que SI que han considerado a sus animales como “cosas”. Cosas con las que traficar, a las que castrar, amputar orejas y rabos, tatuar, cortar el pelo de formas grotescas, encerrar en jaulas o minicasas….

A todos estos amantes de los animales se les está viniendo encima toda esta legalidad que han defendido sin quererlo y sin querer mirar y reflexionar antes de hablar, en fin. Será justicia divina o justicia animal.

La verdad es que si miramos un poco más allá de la anécdota y de los sentimientos, todo lo relacionado con los animales es un negocio en alza. Venta, crianza, competición, alimentación, cuidados, complementos e incluso decesos.

Hace poco que yo he sido consciente de que existen empresas dedicadas a otorgar un descanso adecuado, humanizado y “caro” a los animales domésticos. Ahora es posible diseñar un funeral a medida de la mascota, una cremación o un entierro, así como el más variado y sofisticado “merchandising” funerario. Sin duda un negocio en alza, una oportunidad de negocio bestial que ha venido a generar una necesidad que antes no lo era, pero así es como triunfan los visionarios.

En mi humilde opinión, como ya dije en su día no creo que estas cosas nos acerquen más al mundo animal, ni que así seamos más tolerantes y les demos SU sitio a nuestras mascotas. Pero claro es una opinión. Seguro que tú tienes la tuya.

Pues compártela, claro que sí. En la zona de comentarios tienes todo el espacio que quieras. Yo te dejo con la que para mí es una de las canciones de la temporada y que sirvió para una campaña muy bonita sobre la adopción animal.

Hasta pronto,

J

Animales y animalistas #EstamosLocos?

15993b52b31ada731cf43b1ca9541569

Hace un par de semanas me enseñó una amiga la columna de Javier Marías en El Pais en la que ponía a caer de un burro a todos aquellos amantes de los animales en general, y de los perros en particular. Y sabía de antemano que se le iban a tirar al cuello como dóbermans rabiosos, eso es lo que pasa por lanzarse a la piscina sin agua. Quizá era una postura asumida, quizá era lo que el autor quería, generar polémica.

El autor desde luego no tiene perro y aunque dice no tener nada en contra de ellos, si que arremete contra esos dueños que consideran a sus mascotas como miembros de pleno derecho de sus familias. A los que viven así su relación con los animales, las letras del Sr. Marías las interpretan como un atentado y a los que no son tan amantes o carecen de mascotas, seguramente ven, vemos, puntos coherentes, aunque muy mal defendidos, relatados a mala leche, vamos.

A día de hoy a mi también me sorprende que a veces se trate a los animales como si fueran personas y se les colmen de atenciones de las que a veces los humanos carecemos pero esto se mira desde el punto de vista del amor, o tal vez, desde el punto de vista de la ley de la oferta y la demanda. Y es que la sociedad tiene que evolucionar y a lo mejor siendo más tolerantes con los animales nos convertimos en mejores personas, o a lo mejor no, quizá esa premisa solo sea una excusa.

Porque los animales son simples e instintivos, nobles por naturaleza, pero los humanos no lo somos y ahí es donde empiezan los problemas. Conozco dueños de mascotas que son adorables y buenas personas, respetuosos y cariñosos y conozco también a dueños de mascotas que son malos, egoístas y dañinos y estos, por acariciar a su perro o llevarlo al psicólogo no son mejores.

Puede que estemos confundiendo la bondad con ser más civilizados pero eso son cosas distintas. Desde aquí digo no al maltrato animal, no puedo con las imágenes de mascotas agredidas, quemadas, mutiladas o muertas por sus dueños porque ya no eran tan divertidos, pequeños, monos o funcionales como antes y estoy completamente convencido de que esas personas que actúan de esa forma con sus animales no son buenas personas. Lo mismo que los amantes de los animales que agreden, insultan, imponen, asustan y minimizan el miedo ajeno tampoco lo son.

Como tampoco son buenas personas todos aquellos que se han felicitado por el reciente fallecimiento de un torero, #EstamosLocos?

Los toros son lo que son, y dependiendo del grado de empatia que tengas hacia los animales, puede que la proclamada “fiesta nacional” te guste o te repugne. Entiendo que haya personas que vean maltrato animal en las corridas de toros, entiendo que no les guste y que luchen por que se extingan, pero no puedo entender, jamás, que carguen con saña contra los que se ponen delante de un toro y mucho menos cuando alguien fallece “en acto de servicio”. Y si esta lucha contra las corridas de toros y los toreros encima está politizada, dirigida y enmarcada en rencillas territoriales, ahí es donde yo vomito.

El que ahorca a un galgo y el que se ríe públicamente por la muerte de un torero me parecen iguales. Igual de animales, porque esa no es la forma de defender los derechos de las mascotas, esa no es la forma de ser mejor persona, esa no es la forma de conseguir una convivencia mejor, esa no es la forma adecuada para solucionar los problemas. Parece que aún no nos hemos enterado de que las libertades se pueden solapar y que con un poco de educación hay cabida para todos, con ceder y tolerar, las cosas serán más sencillas.

Ahora en Madrid es posible que los perros viajen en transporte público si se dan unas determinadas condiciones que imagino están destinada a mejorar la convivencia. Y es probable que un día vayamos en el metro pensando en lo nuestro y que nos moleste tanto la música que se escapa de los auriculares de nuestro vecino como los llantos impertinentes de un niño como los ladridos de un perro. O que alguien nos toque el culo al mismo tiempo que un perrete nos suelte un lametón.

Entendiendo esto de la diversidad y de la coexistencia sí que seremos mejores personas, no achuchando gatitos.

cat kitten snuggle

Tenemos tanto que aprender de los animales….

Hasta pronto,

J

Si fuera un animal…..

raffaella  No se por qué pero hoy me he acordado de Raffaella Carrá. Venia en mi coche de vuelta del trabajo, pensando en mis cosas y haciendo un poco de balance de la jornada, en concreto de las cosas que menos tienen que ver con el trabajo. De las conversaciones entre cierres, emails, descuadres, desayunos,…, etc. Las que solemos tener con nuestros compañeros porque cuando tenemos que trabajar, trabajamos concentrados. Debo decir que hoy ha sido un día bastante divertido, y digo esto porque lo que mas recuerdo han sido las risas de primera hora de la mañana. Así hago yo los balances, básicos.

Mucha risa a primera hora y mucho frío también. Es lo que tiene el invierno, aunque aún no estemos oficialmente en él, qué es frío, triste y muuuuy largo. Y a mi este panorama me da mucha pereza. Me molesta ir cargado con abrigo, bufanda y guantes a cualquier lado. Me molesta que se me quede la cara helada. Me molesta que el frío haga que me duelan las orejas, y me niego a ponerme orejeras. Me molesta que se me empañen las gafas cuando entro en un sitio caldeado y me molesta enormemente que sea de noche tan pronto. Dicen que los países nórdicos tienen una calidad de vida excelente, pues para ellos sus fiordos, sus salmones y sus casas de madera. A mi dadme playa, sardinas y terracitas.

Resulta que hoy, un compañero comentaba que quería irse unos días fuera de España, de vacaciones, y han empezado a lloverle propuestas de sitios maravillosos… donde congelarse. Nueva York (descartado en pleno temporal de nieve y hielo), París (un frío de pelotas y muy caro), Londres (ha estado), Edimburgo (¿qué hay en Edimburgo?), Helsinki (F R I O), Suiza (M A S  F R I O), San Petesburgo (¿os habéis vuelto locos?). Mientras mi compañero capeaba el temporal, yo no hacía mas que tiritar, encogerme, y pensaba….

-Con lo bien que se debería estar ahora en Cuba -Os juro que hasta oía música y olía el ron….

Y es que el invierno es muy bonito desde la ventana, con la manta y el chocolate caliente. A buen recaudo, vamos. A menos que seas de esa clase de personas a las que el frío les da vida y para las que las camisetas térmicas son su must de temporada, de esas personas que disfrutan con la nieve, los mercadillos navideños y el vino caliente con canela. Si eres de esos, enhorabuena, ahora mismo estás en tu salsa o lo vas a estar en breve, porque Winter is comming. Si resulta que eras más como yo, de sangre, corazón y clima caliente, no tendrás más remedio que aguantarte, porque queda una buena temporada a la sombra.

A medida que avanzaba la mañana el sol se ha ido abriendo paso, calentando los cristales de la oficina y dándonos más calor del adecuado para trabajar en buenas condiciones. Bueno, ha sido eso o la risa, que también hace subir la temperatura, para el caso es lo mismo. Desde dentro se veía un día preciosamente soleado, pero como diría mi madre:

-Abrígate bien, hijo, que este sol es muy engañoso.

Y entre sol y sol, hemos recibido noticias de Italia. Esta vez no han sido de Berlusconi ni de la prima de riesgo, sino noticias laborales. Ni buenas ni malas, aunque parece que más buenas. No os puedo adelantar mas, que luego tendría que mataros…. Así ha sido como he llegado al final de mi jornada, entre el sol de Madrid y el sol de la Toscana. Con esta traslación, no es de extrañar que hay terminado pensando en Raffaella. Podría haber pensado en pizzas, pasta, góndolas, capuccino, Versace…. pero ha sido en ella. Tan rubia, tan atlética, tan….. navideña? Primero he pensado en ella en abstracto, pero luego he recordado sus programas en España, su “Hola Raffaella” y su concurso…. “Si fuera….” ¿alguien más lo recuerda?

Me he imaginado que alguien me preguntaba:

-Si fuera un animal, ¿Cuál sería?

A lo que yo respondería que me encantaría ser un león, o un tigre, o una pantera negra, algo glamuroso. O un ave grandiosa, como un águila, o un cóndor. Pero, que bien pensado, y debido al frío que estaba pasando últimamente, si fuera un animal, sería un oso.

FuzzyWuzzy

-Un oso! maravilloso animal, ¿por lo grande? -Bueno si, son grandes, como yo.

-¿Quizá por lo fuerte? -Mmmmmm, son fuertes, si que lo son.

-¿Quizá por lo peludo? -señora!, que yo de vello voy normal!

-Ó ¿tal vez por lo que les gusta la miel? -Mmm, no, no va a ser por eso.

Se que declararse oso, en según qué ambientes, puede llevar a confusión, pero no va por ahí la explicación, locas. La razón por la que yo sería un oso, es porque hibernan, porque son seres de calor, como yo y porque se pasan el invierno dormidos, aletargados, esperando su eterna primavera. Yo quiero vivir así, primavera, verano, otoño, sueño…. primavera, verano, otoño, sueño….. Claro, que bien pensado, tampoco estaría mal seguir siendo humano y vivir en las Islas Canarias…. todo es pensarlo.

Extraño día y extraña reflexión. A veces creo que las cosas que se me pasan por la cabeza no son normales, aunque… bien pensado… y tú… ¿Qué animal serías?

Hasta pronto,

J