Tres

tres_pinzas-1

“Tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena….”

Siempre me ha gustado ese… lo que sea. Sinceramente no se que quiere decir, a quien hace referencia o si continúa, y me da igual. El caso es que se me había olvidado que acabo de celebrar el tercer cumple-blog y me vinieron a la mente varias frases o expresiones que incluían este número. Estuve un rato en Google dale que te pego buscando más a ver si era capaz de crear un post solo de ese tipo de oraciones pero me pareció tedioso y aburrido. Hubiera quedado chulo con tiempo y ganas pero requiere demasiados recursos, si alguien se anima no tiene más que intentarlo.

Como ya he dicho, esta frase con la que abro la entrada de hoy es la que más me gusta de las relacionadas con el tres aunque nada tenga que ver cumpleaños o celebraciones. Quizá me gusta porque me recuerda a esta canción de Celtas Cortos de hace mil años y que tiene una divertida historia personal detrás.

No deja de ser curioso como asocia la mente.

También me acordé de otra expresión más mundana… “No hay dos sin tres” a la que también intenté buscarle un significado pero al googlearla solo me salían referencias a una película protagonizada por Cameron Díaz. La película se llama originalmente “The other woman” pero ya sabéis que lo de las traducciones al castellano es otra historia. Lo verdaderamente interesante de esta referencia es que en mi vida había oído hablar de esta peli y ¡oh, casualidad! al día siguiente de buscarla, ví por la tele que estaba programada para mañana domingo. Si ya os dije yo en este exitoso post que a veces tengo poderes, diversos y alucinantes poderes.

the_other_woman-465067381-large
¿No hay dos sin tres?

Anécdota aparte, aunque me apetezca muchísimo no creo que vea la peli, seguro que echan algo más interesante en Disney Channel.

También dediqué un ratito a hacer búsquedas por imágenes y no me pude resistir a incluir la imagen que adorna el comienzo de la entrada, con sus tres pinzas de madera… Los que estáis por aquí desde el principio recordaréis que las pinzas fueron un elemento importantísimo y clave en aquel ya lejano primer post así que, de nuevo, asociación al canto.

Es posible que ahora os estéis preguntando… ¿Y como es que se le ha olvidado su cumple-blog? Y con razón, porque yo me suelo acordar de estas cosas. Pues la respuesta no es sencilla, realmente se trata de un poco de desconexión. Llevo tiempo unido al blog de forma irregular, errática y no dispongo actualmente de una disciplina de publicaciones que me obligue a estar más pendiente de este espacio. El blog va bien, está en modo crucero y sigue recibiendo visitas, visitantes, suscriptores y comentarios. Es cierto que esta situación hace que esté más relajado en lo que a obligatoriedad se refiere y creo que esta situación se está convirtiendo en una “pescadilla que se muerde la cola”.

A dia de hoy no imagino mi día a día sin mi espacio en la red, sin mi humilde y querido blog ni sin las cosas que me aporta, que son infinidad y que no voy a repetir otra vez más porque sería muy pesado, pero hace tiempo que me tomo las cosas con más relajo, con menos agonía. Es una tranquilidad a la que he llegado después de mucha irreflexión, mi vida off-line requiere mucha presencia y yo quiero estar presente, tengo que cuidar y administrar mis aficiones, mis derechos, mis obligaciones y mis responsabilidades de una manera óptima y en eso estoy, intentando darle a cada actividad su parcela.

Y luego está la pereza congénita y la procrastinación que también ayudan a pasar largos ratos tumbados en el sofá escuchando el cri, cri, cri de mi cabeza o viendo como se forman las pelusas en las esquinas. El que diga que no hay tiempo para todo es que es un desorganizado, os lo digo yo.

procrastinacion-el-arte-de-postergar
Procrastinando, que es gerundio!

Poco mas queda por decir a este respecto, justificaciones, excusas, explicaciones y una celebración casi quince días aplazada han dado para esta entrada. Por lo demás, daros las gracias una vez más a los que estáis ahí, al otro lado, leyendo y releyendo mis textos, mis irreflexiones, mis locuras y mis, a veces, inspiradas bobadas. Se que debería daros más y voy a tratar de hacerlo… pero no en plan “te voy a dar lo tuyo y lo de tu prima” por eso de volver con las frases hechas 😀

Lo que si que os puedo dar, desde ya, es feedback en vuestros amados comentarios, que no falten. Discutamos, charlemos, opinemos… pero juntos. Por otros tres años o los que caigan.

Hasta pronto,

J

La (e)lección de la camiseta

i0lincod

Recientemente hablaba con una compañera de trabajo de lo importante que es tener ropa chula para hacer deporte. El hecho de estrenar algo es como un aliciente para salir a sudar la camiseta con más ganas, una excusa, a veces cara, para tirarte a la calle a correr o acercarte a machacar tu cuerpo en el gimnasio. Se que no era una conversación muy elevada que digamos, pero claro, este blog habla de glamour barato y cotidiano así que no esperaríais que fuésemos a charlar sobre física cuántica, ¿no?

De momento no tengo intención de cambiar el título de mi bitácora a algo parecido a…

“Cuantos protones hay en esto?”

Dicho esto, volvamos por la colorida senda de lo superfluo (que no tonto) y de lo superficial (que no tanto) y pensemos un poco en el fondo de la conversación que os comentaba. Cierto es que a veces necesitamos excusas para castigar a nuestro cuerpo, y sobre todo, para engañar a nuestra mente y una buena forma de hacerlo es con estos pequeños estímulos. La novedad siempre ayuda, por lo menos hasta que somos conscientes de que las prendas coloridas y molonas que portamos no hacen que lleguemos más lejos, ni más rápido, ni nos cansemos menos… pero estamos tan guapos cuando nos miramos al espejo antes de salir, que compensa e incita.

Aunque también hay veces que no lo hace y es que, si queremos darnos estos caprichos que tiren de nosotros hasta el reino del sudor, de la congestión y de las agujetas, debemos recurrir a prendas adecuadas, prendas que nos queden bien y que sirvan para lo que queremos que sirvan… O sea, para enseñar si tenemos algo que lucir o para tapar, si lo que tenemos para lucir está mejor oculto y encerrado bajo cuatro llaves.

Y os digo esto porque yo he caído en la trampa de Narciso y me he estrellado de manera atómica. Quería empezar mi nueva temporada de running estrenando ropa, para animarme, y vi una camiseta en Amazon chulísima y muy rebajada, de color verde fluorescente, con detalles en azul y camuflaje… mejor os dejo la foto…

camiseta-joma

Me la pillé, claro, porque me gustaba la camiseta y porque inocente y desquiciadamente pensé que me sentaría igual que al modelo. Qué error amig@s, que error.

Abrí el paquete con ansia, la camiseta era más bonita de lo que parecía en la foto y ya me veía corriendo a velocidad supersónica mientras la gente se daba la vuelta para mirarme mientras pensaban con algo de envidia… “qué mono va este chico siempre!” 

Cuando me la puse y me miré al espejo me dí un tremendo golpe contra la más cruel de las realidades, un golpe dolorosísimo. Lo que vi en el espejo era atroz, como si algún ser diabólico me hubiera hecho un trabajo cruel de body painting. La camiseta era tan fina que parecía que iba desnudo, y así me sentía yo, desnudo y verde, como una versión amorfa y mohosa del Increíble Hulk. No es que la camiseta remarcase todas las zonas, las bonitas y las feas, de mi torso, sino que las realzaba de una forma que debería estar prohibida.

ynrdo-t
WTF!!!!!

Ni que decir tiene que no le dí mas oportunidades, me la quité como si quemara, la metí en su bolsa y solicité la devolución express. Quería ese engendro lejos de mi casa, de mi armario, de mis lorzas… Dicen que hay tres cosas que SIEMPRE dicen la verdad, los borrachos, los niños y las mallas…. pues creedme, esa camiseta era un puto niño borracho en mallas.

Aquel episodio fue cruel, pero también muy instructivo.

Tenemos metido en nuestro subconsciente la imagen que queremos proyectar de nosotros mismos, una imagen deseada y casi siempre alejada de la realidad pero encontrarte con ese otro YO de repente y sin anestesia es, cuanto menos, inquietante. Y no porque creamos que somos lo que no somos, no es eso, sino que tendemos a vernos idealizados, distintos, a veces mejorando la realidad, otras veces, empeorándola. Ambas versiones son, llevadas al extremo, patológicas. Así que cuanto más cercanas estén la imagen real de la imagen proyectada mejor para nosotros.

Esto forma parte del proceso de aceptación de nosotros mismos, y si, del proceso de aprender a querernos. Pero no podemos confundir esa aceptación con una liberación excesiva. Las cosas grotescas, como lo de la camiseta, mejor dejarlas para la intimidad. Siempre hay otra elección más acertada con la que podamos sentirnos mejor y donde la imagen que proyectemos sea más dócil. O tal vez seamos del tipo de personas que ya carecen de complejos porque se los han ido quitando uno a uno… si eres de esos y te gusta lucir palmito sea lo que sea lo que te devuelva el espejo, dame un toque, tengo el conjuntito perfecto para tí. Yo no me atreví.

Y ahora una canción que sirva de ilustración a esto que os he contado, un tema que suelo escuchar en mi MP3 y que dice de una forma muy gráfica algo parecido a habla, habla, que no te escucho. Porque a veces es mejor salir corriendo y hacer oídos sordos a los gritos, a los insultos, a las vejaciones y a las camisetas verdes. Que disfrutéis de la canción y de la versión del Mago de Oz que representa el vídeo.

Y ahora, llegó el momento de charlar, no seais tímid@s y contadme algún momento vergonzante como el que os he relatado yo… o simplemente hablemos de lo que os apetezca.

Hasta pronto,

J

Yo no soy el que era… y mi madre lo sabe

file0001213611731

Pues eso mismo.

Y la verdad es que podéis analizar la frase y quedaros con todo el contenido posible y a lo mejor sería mucho mejor que un post entero lleno de información. Pero como soy muy egocéntrico, y me encanta hablar de mí mismo, creo que voy a desarrollar el tema.

De todos es sabido que una madre es un ser superior, una MADRE sabe tus cosas antes que tú, incluso antes de que te sucedan e incluso antes de… vamos, siempre antes. Mi madre, por ejemplo, siempre ha presumido de que cuando estaba embarazada de mí, soñó un par de noches con su retoño y era clavadito al bebé rubio, gordo y adorable que era yo cuando tenía unos meses. ¿Premonición? ¿Brujería? No, cosas de madre.

Ellas te miran a los ojos y saben que te pasa, si estás contento, si estás triste, si has ligado, si has aprobado, si has suspendido e incluso lo que has comido. Ellas son así, saben hasta lo que piensas, aunque tu te creas que no piensas eso… Mi madre decía que yo era racista, no se en que se basaba y yo lo he negado siempre.

-No, mamá, te pongas como te pongas, no soy racista, nunca lo he sido.

-Si que lo eres, a una madre no se le engaña, y yo se que no te hacen gracia esos negritos…

Y ante eso de que a una madre no se le engaña no se puede añadir nada, podrías discutir hasta entrar en bucle pero sabemos que la paciencia de una MADRE es infinita, inextricable e inexpugnable. Y yo, pues seré racista… si ella lo dice. Menos mal que no me ha dicho que soy negro, o gay, o de derechas… o todo junto.

Lo que tengo comprobado es que si algo no llevan bien las MADRES es que las cosas se escapen a su control matriarcal y que sus pequeños lleven una vida ajena a ellas y a su área de influencia. Lo llevan bien cuando te independizas, te casas, te emancipas, te arrejuntas o lo que sea porque ellas saben que forma parte de la evolución y de la vida y te apoyan en tus decisiones, pero también sufren. Y mucho.

Sufren porque no estás bajo su amparo, con todo lo bueno y lo malo que puede ser eso. Y sufren porque te transformas, mutas, ajeno a su control. Cuando una MADRE se da cuenta de que el bebé que ella ha parido, ha criado, ha desarrollado, ha criado y ha puesto las alas para que pueda volar libre empieza a tener una comportamiento distinto, aunque sea solo un ápice, lo pasan mal. No porque pierdan influencia o porque se sientan apartadas, sino porque tienen la sensación de que su hijo ya no es quién ella creía que era.

En el fondo son perfectamente conscientes de que la vida es puro cambio y que las personas crecemos y variamos, porque ellas también han sido hijas y lo han hecho, pero entendedme, es un momento… de ruptura. Y eso duele. Cortar los lazos, duele, cortar el cordón umbilical, duele, sentir el cambio, duele. No frustra, ni es un dolor desgarrador de los que no te dejan vivir, es algo más interno, más de entraña, más de fondo, como un click ahí dentro que indica que ya no hay vuelta atrás.

Yo noto que mi madre, mis padres en general, están muy orgullosos de mí, de la vida que llevo, de como me comporto, de como he crecido como persona, y de las cosas que hago. Mis padres fliparon cuando les dije que había empezado a escribir un blog, porque fue a posteriori, que yo me lanzo a hacer las cosas sin decir ni pío y luego ya me exhibo, y disfrutan hasta el éxtasis cada vez que mi hermana o yo mismo les leemos alguna de las entradas, si son familiares e íntimas mucho mejor. Y la forma en que me miran todo orgullosos de esta nueva faceta, desconocida para ellos y para mi…

Recientemente mi madre me ha dicho que le encantaría verme correr. Si lo del blog le entusiasmó, lo de ser medio runner la tiene totalmente descolocada, yo no he hecho deporte en mi vida y ella lo sabe, como no. Quizá, solo quizá, en el fondo se cree que le estoy tomando el pelo, que eso de las zapatillas de colorines y de las carreras los domingos por la mañana temprano, ¡POR LA MAÑANA TEMPRANO!, es producto de mi imaginación. Y si ella lo dice, será cierto.

file0001840336862
Tú a mi no me engañas….

-Tu no eres runner, hijo. Si has sido un “parao” toda tu vida.

-Que ya no, mamá, que ahora salgo a correr unas tres veces a la semana y….

-A una madre no se le engaña, y yo se que a ti no te hace gracia eso del deporte.

Pero claro, existe esa parte de la que hablaba antes, esa ausencia, esa distancia, esa laguna profunda que nos separa y de la que ella ya no tiene referencia, que le hacen pensar que quizá si que es posible que su hijo, el que dibujaba si parar, hasta casi perder la vista, ahora escribe un blog, que su hijo, el que era una rareza reservada e introvertida, ahora se relaciona con un montón de personas distintas tanto ON como OFF line, que su hijo, el sedentario, ahora corre sin que le persigan.

Ella sabe todo eso. Sabe que he cambiado, que sigo siendo en esencia ese pequeño rubio, gordo y adorable niñito y es consciente de la evolución, a su pesar. Pero también sabe que los cambios han sido para mejor y que no se deben a injerencias extrañas, abducciones o sectarismos, que soy el de siempre pero en versión mejorada. El hijo 2.0, lo que sea que eso signifique (si significa algo).

Y eso que nos sucede es bueno, es genial sorprender y ver en sus ojos ese pequeño atisbo de descoloque mezclado con un montón de sensaciones bonitas. Y para celebrarlo voy a poner una canción que se titula  “Mama Said”, la canta el grupo danés Lukas Graham y habla de todas estas cosas de madres, padres e hijos, de crecer, evolucionar y sorprender.

¿Os ha gustado la canción, el post? ¿No os ha gustado nada? No dudéis, comentadlo y charlemos, que no se os quede dentro, vuestra madre lo sabrá y no estará contenta….

Hasta pronto,

J

LP

lp

Como son las cosas…

¿Sabéis esa sensación como que algo te hace salir del ensimismamiento de repente? Es como si estuvieras dormitando constantemente y algo llamase poderosamente tu atención trayéndote de nuevo al mundo de los despiertos.

A veces, una novedad puede llegarte de forma inesperada y clavársete en lo más profundo, como me ha sucedido a mi recientemente. Estoy subyugado con una voz, la de la cantante americana LP, Laura Pergolizzi.

Antes de seguir, y aprovechando que hace mucho que no jugamos con los significados de las palabras, vamos a buscar “subyugar” en el diccionario de la RAE, Real Academia Española:

Subyugar

“Del lat. subiugāre.

1. tr. Avasallar, sojuzgar, dominar poderosa o violentamente. U. t. c. prnl.

2. tr. embelesar”

Perfecto, sabía que eso era lo que sentía. Porque era algo físico y fuerte, avasallador y violento.

Y todo comenzó con unos acordes, con una canción que escuché en la radio del coche y que no puede retener ni título ni intérprete. Me revolvió de una forma positiva, hasta dejarme anhelante.

Pero no pudo ser en aquel momento. Y fue una gran putada, con los pocos datos de los que disponía, chica, americana, compositora…. poco se podía hacer, ni San Google estuvo a la altura aquella vez, y yo, que soy muy “ansias” me quedé con las ganas, coitus interruptus. Sabía que volvería a retomar este tema, solo tenía que estar más atento. La edad me ha hecho más paciente y creo que hasta he disfrutado de momentos de mayor lucidez es esos días o semanas que transcurrieron desde la primera hasta la definitiva vez.

Y llegó, ya me enteré de todo, Laura Pergolizzi, la canción, “Lost on you” y esa voz…

Corriendo a casa tratando de no pensar en otra cosa que no fuera ese apellido tan extraño y tan difícil de retener, obsesivo el momento de buscar en el móvil por los datos que tenía y que se produjese ese momento de ansiedad al no recordarlo y solo encontrar a Laura Pauisini…. que no es ella, coño, que no es ella.

Y la encontré con una mezcla de calma y expectación, y de ahí a Youtube a ver el vídeo oficial, este vídeo:

La chica que me encontré cantando la canción no era en absoluto como me imaginaba, si bien no creía tener una imagen mental concreta de a quién buscaba, sabía que no era así. Esa chica que vemos tirada en el sofá y tocando su ukelele es fea, pero no lo digo de forma despectiva, es fea porque quiere serlo, está afeada a posta. Ese pelo desaliñado y ese aspecto hombruno no son bellos, son otra cosa. Para mí son magnéticos, son atractivos de una forma extraña y poderosa, subyugante.

Me atrae por todo, quizá no de una manera sexual, o si, quien sabe, pero sobre todo, por esa presencia poderosa y carismática de quién está en el lugar que quiere estar y que se ha deshecho de sus fantasmas. Me la imagino dura, áspera, seca, distante, casi maleducada, pero me da igual. Con esa voz, puede ser como quiera, pero que siga cantándome al oído.

Hablando de su voz, de su personalísima y poderosa voz. Ese instrumento que maneja como quiere, que alcanza una grandiosa variedad de registros y que me da una envidia que te cagas…. es como una canto de sirenas que me gritan, que me atrapan, que me susurran, que hacen de mí lo que quieran. Y es que esta chica puede con lo que le echen, o con lo que ella quiera coger, o si no, echadle un vistazo a la versión que hizo hace tiempo del “Halo” de Beyoncé:

Porque esa señora, no ha aparecido ahora de la nada, lleva más de una década dando guerra en sus Estados Unidos natales, pero no se ha exportado como otros productos más “vendibles” o a lo mejor no la hemos comprado, por rarita y personal. O a lo mejor he sido solo yo… Afortunadamente, gracias a Internet podemos ponernos rápidamente al día.

Ains, que gusto, tenía ganas de volver a los sábados musicales y que mejor forma que así, compartiendo artista, experiencia y “friquez” propia a partes iguales. ¿Qué tal os ha ido a vosotros en este tiempo? ¿Habéis descubierto algo nuevo? ¿Os habéis dejado descubrir? Contádmelo todo en la zona de comentarios, hablemos.

Hasta pronto,

J

Tengo una de cosas que contarte…

b3bc467088ddc776c9993379fbaae5ed

Cada vez que hablaba por teléfono con mi amigo Julián, el de la Facultad, uno de los dos solía decir esta frase:

-A ver si nos vemos pronto, que tengo una de cosas que contarte…

Y no es que fuera mentira, pero tampoco era verdad. Como siempre el tiempo pasa y se van sucediendo los hechos o quizá, esos hechos no son ni eso, sino el mas puro e inocente pasar del día a día. Esos periodos en los que estamos vivos, porque lo estamos, y vivimos, porque lo hacemos, pero que no se produce nada novedoso a nuestro alrededor. No hay duda que estábamos al tanto de las cosas importantes, nacimientos, decesos, ventas de casas, aperturas de negocio… pero nuestra “frase” era una especie de excusa para dejar la conversación en el aire de una forma más o menos misteriosa.

Está claro que nuestra fórmula funcionaba y nos hicimos asiduos a dejar las cosas así, como el que no quiere la cosa, flotando en una nebulosa.

En este casi mes y medio que llevo sin publicar también han sucedido algunas cosas que os puedo relatar aunque hay muchas mas de las otras, de las del diario que casi no llegan a ser cosas en sí mismas. Pero está claro que un mes y medio da para mucho o para muy poco. Así que voy a comenzar a despejar las neblinas de mi ausencia y lo voy a hacer por todo lo alto. Los Juegos Olímpicos.

Que ya se han acabado (si fuera creyente añadiría que gracias de Dios) y me han dejado agotaíto perdido. Me he tirado dieciséis días, con sus dieciséis noches dale que te pego, corriendo, saltando, nadando, montando en piragua, levantando peso, tirando con arco y hasta a punto de fracturarme las cuatro extremidades en el caballo con arcos. Creo que me lo he visto todo, el sofá tenía mi forma, de una manera extrañamente envolvente. Era llegar al salón y ese enorme hueco me llamaba, encendía la tele y… Una putada esto de que los juegos hayan sido en Brasil con la diferencia horaria, si hasta me he quedado una día hasta las cuatro de la mañana para ver correr a Usain Bolt y ver ganar una medalla de oro a Ruth Beitia, con la de veces que lo han repetido, casi podía haberme ahorrado el momento y haber normalizado mis horarios, porque levantarse de la cama bastante después de que lo hagan tus hijas es como de mal padre, no?

Al menos, los Juegos me han pillado de vacaciones. Una vacaciones un tanto atípicas, os cuento. Ha sido la primera vez que el planteamiento de vacaciones, que lo tenemos que hacer en la empresa sobre febrero / marzo de cada año, se ha tenido que modificar y todo por culpa de mi mujer. ¿A quién se le ocurre cambiar de trabajo? pues eso. Debido a su cambio de estatus, las vacaciones se acercaban y todo estaba en el aire; la primera opción era la de quedarnos en casa a pasar agosto con la excusa de que como tenemos piscina…. y que en agosto se está guay en Madrid…. y todo lo que se nos pueda ocurrir. El hecho es que mi mujer estaba pendiente de renovar el contrato a primeros de mes y a partir de ahí, encontrar el momento de negociar unos días de permiso. Lo primero fue si cabe más sencillo que lo segundo, la renovación vino de forma inesperada y encantados, lo de fijar unos días libres ha sido más tortuoso.

Yo ya tenía que coger mis días, se acercaba la fecha y no veía el momento de salir corriendo, donde fuera, aunque fuera al sofá de casa, pero ante la posibilidad que le habían transmitido a mi mujer de coger una semana, terminé posponiendolos. Mis vacaciones se convirtieron así en el típico sueño de la puerta al final del pasillo, esa que se aleja de ti cada vez que te acercas. Pero llegaron, bye bye compañeros, au revoir. Me iba un par de semanas pero no coincidiría con mi chica, ella empezaba cuando yo terminaba. Así que, como somos muy imaginativos, hemos decidido tomarnos las vacaciones por separado, una semana cada uno en la playa con las niñas y otra “de Rodríguez” en casa, en modo desintoxicación. Acabo de volver del mar así que ya os imagináis lo que toca ahora. Mi chica y yo hemos hecho nuestra particular carrera de relevos, todo muy Olímpico también.

Esta semana con mis hijas en la playita han dado para mucho, mucho amor y mucha compañía, mucho mar, mucho sol, mucha sinrazón y mucho hacerloquenosdabalagana. Unas vacaciones distintas pero vacaciones al fin y al cabo. En mi semana de padre separado con hijas hemos hecho un poco de todo, hemos bajado tarde a la playa, hemos comido a deshora, hemos jugado al voley-playa hasta que se nos ha hecho de noche, nos hemos metido en el agua al amparo de un anochecer avanzado y hemos hecho nudismo entre risas, hemos hecho excursiones y hemos superado miedos. Ellas se hacen mayores y es sencillo llevar un plan así, me lo han puesto fácil. Solo espero que a mi mujer le vaya igual de bien, y que no se convierta la convivencia en una pelea de gatas 😀

Aprovechando el final del Olimpismo por este año y haciendo una de las cosas que mas me gusta cuando estoy al borde del mar, que es leer en mi hamaca, he avanzado con el libro que tenía entre manos, “Enredando en la memoria” de Paloma del Rio.

enredando

Las voz reconocible de la gimnasia, el patinaje y la hípica nos cuenta sus memorias, pero también mucho más. Su descubrimiento del periodismo, su forma de dar visibilidad a los deportes minoritarios, su lucha por dar voz a las mujeres en el mundo del deporte, por la igualdad de oportunidades. Y todo esto entretejido en el tapiz que forman su vida personal y profesional.

Las cosas que cuenta en su libro acerca de esos deportes sacrificadísimos y sin recursos, de las familias de los deportistas, de los entrenadores y responsables de federaciones, de los éxitos insospechados… todo me ha emocionado hasta unos límites nada glamurosos y he visto el reflejo en mis hijas, en su lucha temporada tras temporada y sus sacrificios para practicar un deporte tan exigente y poco agradecido como la natación sincronizada, siempre con una sonrisa en sus labios.

Esa emoción a flor de piel, esa carne de gallina con el relato me recordaba a las sensaciones que he tenido durante el visionado de los Juegos de Rio, cada vez que un deportista se colgaba una medalla y rompía a llorar o a suspirar. Tanto esfuerzo recompensado al fin. Tantas y tantas imágenes de ganadores y de perdedores que se han quedado en mi retina y que han hecho que se me ericen los pelillos de la nuca y que mis ojos se inunden. Ya sabéis que soy muy dramático, no lo puedo evitar.

Y para rebajar un poco el tono, me voy a despedir con una noticia de Los Juegos que me ha dejado boquiabierto. Al parecer, los preservativos repartidos entre los atletas que se alojaban en la Villa Olímpica han terminado atascando los desagües. ¿Perdonaaaa? La organización había repartido unos 42 condones por atleta, por eso de lo del virus Zika y tal, en total unos 450.000 profilácticos de los cuales, un alto número de los mismos, ha acabado por los váteres de las habitaciones olímpicas.

condones

Y no, no me refiero a que se hayan usado como globos de fiestas, no. Se han usado para lo que se tienen que usar. Mucha tonificación ha debido de haber después de las competiciones, digo yo.

Os dejo pensando en ello… 42 condones por atleta #EstamosLocos?

Y ahora os toca a vosotros, podéis contarme todas esas cosas que tenéis que contarme en la zona de comentarios, estaré encantando de leerlas.

Hasta pronto,

J

Animales y animalistas #EstamosLocos?

15993b52b31ada731cf43b1ca9541569

Hace un par de semanas me enseñó una amiga la columna de Javier Marías en El Pais en la que ponía a caer de un burro a todos aquellos amantes de los animales en general, y de los perros en particular. Y sabía de antemano que se le iban a tirar al cuello como dóbermans rabiosos, eso es lo que pasa por lanzarse a la piscina sin agua. Quizá era una postura asumida, quizá era lo que el autor quería, generar polémica.

El autor desde luego no tiene perro y aunque dice no tener nada en contra de ellos, si que arremete contra esos dueños que consideran a sus mascotas como miembros de pleno derecho de sus familias. A los que viven así su relación con los animales, las letras del Sr. Marías las interpretan como un atentado y a los que no son tan amantes o carecen de mascotas, seguramente ven, vemos, puntos coherentes, aunque muy mal defendidos, relatados a mala leche, vamos.

A día de hoy a mi también me sorprende que a veces se trate a los animales como si fueran personas y se les colmen de atenciones de las que a veces los humanos carecemos pero esto se mira desde el punto de vista del amor, o tal vez, desde el punto de vista de la ley de la oferta y la demanda. Y es que la sociedad tiene que evolucionar y a lo mejor siendo más tolerantes con los animales nos convertimos en mejores personas, o a lo mejor no, quizá esa premisa solo sea una excusa.

Porque los animales son simples e instintivos, nobles por naturaleza, pero los humanos no lo somos y ahí es donde empiezan los problemas. Conozco dueños de mascotas que son adorables y buenas personas, respetuosos y cariñosos y conozco también a dueños de mascotas que son malos, egoístas y dañinos y estos, por acariciar a su perro o llevarlo al psicólogo no son mejores.

Puede que estemos confundiendo la bondad con ser más civilizados pero eso son cosas distintas. Desde aquí digo no al maltrato animal, no puedo con las imágenes de mascotas agredidas, quemadas, mutiladas o muertas por sus dueños porque ya no eran tan divertidos, pequeños, monos o funcionales como antes y estoy completamente convencido de que esas personas que actúan de esa forma con sus animales no son buenas personas. Lo mismo que los amantes de los animales que agreden, insultan, imponen, asustan y minimizan el miedo ajeno tampoco lo son.

Como tampoco son buenas personas todos aquellos que se han felicitado por el reciente fallecimiento de un torero, #EstamosLocos?

Los toros son lo que son, y dependiendo del grado de empatia que tengas hacia los animales, puede que la proclamada “fiesta nacional” te guste o te repugne. Entiendo que haya personas que vean maltrato animal en las corridas de toros, entiendo que no les guste y que luchen por que se extingan, pero no puedo entender, jamás, que carguen con saña contra los que se ponen delante de un toro y mucho menos cuando alguien fallece “en acto de servicio”. Y si esta lucha contra las corridas de toros y los toreros encima está politizada, dirigida y enmarcada en rencillas territoriales, ahí es donde yo vomito.

El que ahorca a un galgo y el que se ríe públicamente por la muerte de un torero me parecen iguales. Igual de animales, porque esa no es la forma de defender los derechos de las mascotas, esa no es la forma de ser mejor persona, esa no es la forma de conseguir una convivencia mejor, esa no es la forma adecuada para solucionar los problemas. Parece que aún no nos hemos enterado de que las libertades se pueden solapar y que con un poco de educación hay cabida para todos, con ceder y tolerar, las cosas serán más sencillas.

Ahora en Madrid es posible que los perros viajen en transporte público si se dan unas determinadas condiciones que imagino están destinada a mejorar la convivencia. Y es probable que un día vayamos en el metro pensando en lo nuestro y que nos moleste tanto la música que se escapa de los auriculares de nuestro vecino como los llantos impertinentes de un niño como los ladridos de un perro. O que alguien nos toque el culo al mismo tiempo que un perrete nos suelte un lametón.

Entendiendo esto de la diversidad y de la coexistencia sí que seremos mejores personas, no achuchando gatitos.

cat kitten snuggle

Tenemos tanto que aprender de los animales….

Hasta pronto,

J

El “suizo” y el francés

Aquí entre nosotros, debo reconocer que me encanta el francés.

P7300110

Y en plena vorágine del Orgullo LGBT 2016, también debo reconocer que me encanta el francés practicado por chicas o mujeres, en femenino. Es que para esto de los idiomas soy muy heterosexual…

Porque estoy hablando de idiomas, ¿acaso creíais que iba por otro lado?

¿Por el exquisitamente hablando “sexo oral”, quizá? ¿Ese que si eres hombre y vives en Ginebra, Suiza, puedes demandar en una cafetería de nueva creación que llevará el explícito título de Cafe Fellatio?

No me puedo creer que no os hayáis enterado de esto, después del Brexit es lo más escuchado y discutido en nuestra Europa. Esta vez no hemos importado un nuevo modelo de negocio americano dispuesto a arrasar y a globalizar sin parangón. No. Esta vez la importación viene desde Tailandia, paradisíaco país donde el sexo, el turismo, y en definitiva, el turismo sexual, significan las aportaciones más numerosas de su PIB.

El concepto es muy sencillo, te tomas un café y te la chupan. Sin trampa ni cartón, no te van a dar conversación ya que el servicio que ofertan tiene una duración de entre cinco y diez minutos, por lo que habrá que ir algo estimulado de casa si no quieres quedarte a medias. E imagino que ese tiempo será el dedicado a la “ordeñación” del cliente, que lo de disfrutar del café no irá con hora….Se anuncia una gran carta de cafés y de señoritas o señoras y el coste de este relajante momento será de unos 55 Euros, que a nada que el café sea bueno y la “camarera” limpia, está bien de precio. O si no fíjate en la calidad de lo que te dan en un Starbucks y lo que te cobran por ello y compara.

0DUsLVhV
“Pero primero, café”…. ¡si usted lo dice!

Puede que este negocio se extienda como la pólvora por esta desgastada Europa nuestra aunque seguro que en algunos países su concepto y su concreción chocarán de frente contra las leyes que regulan/prohíben la prostitución. Parece ser que las prostitutas suizas tienen un marco legal distinto al de sus colegas en otras partes del mundo, por eso de acabar con la “trata” y el proxenetismo, o quizá, por el simple hecho que sacar partido a una actividad lucrativa, que es Suiza, señores, paraíso fiscal consentido, donde los mafiosos y los corruptos encuentran lugar para atesorar, rentabilizar y limpiar sus fortunas.

Pero a lo que vamos, aviso a navegantes. Tenemos que estar muy atentos a partir de ahora cuando alguien nos ofrezca o nos pida un “suizo”, habrá que saber distinguir si lo que quiere es el típico bollo, o la nueva acepción, el café con mamada. No deis nada por hecho, amiguit@s.

Y retomando lo que decía al principio, que me gusta mucho el francés, y esto del sexo oral, también, claro. Pero realmente yo venía aquí a hablar del lenguaje, de su sonoridad, de su sensualidad, de su calidez…. y de esas canciones entre cantadas y susurradas, algo intensas, pero preciosas.

Y es que estamos tan acostumbrados a escuchar música en castellano y en inglés que a veces olvidamos que hay muchos artistas a lo largo y ancho del globo que componen en sus idiomas y que cantan y sienten en otras realidades. Solo hay que tener la mente abierta y atrevernos a investigar para darnos cuenta de que la música es universal y que lo que te llega y te parte el corazón no entiende solo de lenguaje.

De vez en cuando un artista no anglosajón se abre paso en el proceloso mundo de las discográficas, las radio-fórmulas y los encorsetados estándares del marketing musical y nos llegan cosas frescas y atractivas como este “Je Veux” (Quiero) de ZAZ.

Si es que el francés, cuando está bien cantado, es una maravilla ¿no?

Pues a disfrutarlo. Que cada uno se quede con lo que más le apetezca, con la canción, con el café, o con el francés. Pero no os olvidéis de comentarlo.

Hasta pronto,

J