Resiliencia

Buenas noches.

Estaba yo aquí en soledad disfrutando de «mis momentos», escuchando el último disco de C. Tangana, dejándome llevar por el balanceo de la música y de la sensación íntima de la luz bajita y me he dicho:

-Joder J, hace mil años que no escribes en tu blog.

-Que qué?, sujétame el «cubata».

Y dicho y hecho. ordenador abierto, entrada en blanco y a irreflexionar. Y me ha entrado una sensación de gustete por la espalda que han hecho que me empiecen a salir palabras y frases de forma orgánica, casi sin pensarlas. Y entre todas ellas, una palabra, RESILIENCIA.

Una palabra a la que nos hemos acostumbrado ya de haberla oido hasta la saciedad en la última temporada. Si has estado dentro de una cueva desde hace tiempo y te suena a chino, te digo lo que es según el diccionario de la RAE.

RESILIENCIA:

Del ingl. resilience, y este der. del lat. resiliens, -entis, part. pres. act. de resilīre ‘saltar hacia atrás, rebotar’, ‘replegarse’.

1. f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

2. f. Capacidad de un materialmecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la 

perturbación a la que había estado sometido.

¿Te suena ahora?

Yo he reflexionado mucho sobre esta palabra y su significado y siempre la he sentido muy cercana porque en mi forma de vivir mi vida y mis circunstancias, de forma bastante natural, siempre he tenido gran capacidad de adaptación. Y eso creo que es muy bueno porque me ha quitado de encima mucha presión, muchas frustraciones y muchas horas de terapia. Es posible que alguien me pueda acusar de ser un «pachorra», de ser excesivamente pasivo o que tengo «sangre de horchata», que haya personas que al ver mis reacciones piensen que hay circunstancias, eventos o situaciones que no me afectan o que me la sudan directamente. Y no, no están en lo cierto. Pero tampoco me voy a extender.

Resulta que de tanto oír esta palabra he llegado incluso a pensar en tatuármela. Estaría bien porque como concepto me gusta pero de momento he desistido, y tengo tres razones muy poderosas para no hacerlo.

Razón de desistimiento número 1

La palabra, que no el significado, está tan de moda que se ha convertido en una suerte de «Best Seller» de los tatuajes. Este término es a la tinta en la piel como el Código Da Vinci a los libros de consumo masivo. Y eso de ser otro mas, amiguis, me da mucha pereza.

Razón de desistimiento número 2

Últimamente, a mis cuarenta y todos, me estoy convirtiendo en un ser viejuno y rancio para algunas cosas, y una de ellas es para la manía que tenemos de tener todo nomenclaturizado, estanqueado, definido, delimitado, etiquetado y contrito. Reducir una expresión, una sensación o una vivencia a un vocablo me parece, en cierto sentido, limitante. Nos estamos haciendo esclavos de la semántica, que le vamos a hacer.

Razón de desistimiento número 3

Para mí la razón mas superficial y a la vez mas importante, que esta palabra NO me gusta. No me gusta ni morfológica ni fonéticamente. Y ahí, uno que siempre busca cierta belleza en todo lo que le rodea, no puede permitir que algo «feo» esté presente. Me recuerda demasiado a otros términos como residencia, resistencia o pestilencia. Y además, es que es una palabra rara, pero no rara y chula como CALISTENIA, el rara y fea. Como siempre, en lo que a gustos se refiere, es solo MI opinión.

Recientemente ha publicado una relación de las palabras más molonas, a mi parecer, en mis cuentas de redes sociales así que, si no me sigues, hazlo y descubrelas. Si ya lo haces, te reto a que propongas las tuyas. Me ha parecido muy interesante estudiarme el diccionario y encontrar esas palabras que por una cosa u otra, han logrado pasar el filtro, mi filtro, y convertirse en #palabrasmolonas

Y así, poco a poco, letra a letra, palabra a palabra, párrafo a párrafo, esta entrada se convierte una resiliente forma de escritura, adaptable y poco encorseta… o poco pensada que dirían los más puristas. Es cierto que de una palabra, una expresión y un sentimiento he hilado y tirado de la manta y que de una cosa me he ido a otra pero claro, es que no estoy escribiendo un ensayo, estoy haciendo la entrada que quiero en mi blog personal y eso, además de meritorio, es muy personal y poco ortodoxo, no crees?

Ahora, si te fijas, hay todo un recorrido perfecto en esta entrada y mucho mas de lo que en principio pretendía, que realmente era volver a retomar un poco de aquello que me trajo aquí hace años. Hay palabras, hay explicaciones, hay definiciones, hay intenciones, hay desistimientos e incluso hay una vuelta de tuerca en forma de promoción y reto. Muy completito lo veo yo para no tener pretensiones. Así que ahora, una canción y a dormir, porque la vida sin música, es una mierda.

Hoy eligo para nosotr@s una canción que ya tiene algunos añitos, del 2017 concretamente, pero que gracias a Tik Tok y al remix que ha hecho David Guetta se ha convertido en un himno en este ya extinto verano de 2021 (por lo menos en el hemisferio norte). Love Tonight, de Shouse es un canto al amor, a la libertad, a la liberación y a la vuelta a la normalidad después de unos momentos duros, duros. Podría ser mas apropiado para esta entrada? 🙂

Si te ha gustado la canción, o la entrada, o ninguna de las dos, o una si y la otra no… ya me entiendes. Cuéntamelo en comentarios y ya de paso me dices cuánto de resiliente eres. Hablemos un rato.

Hasta pronto (espero no tardar tanto la próxima vez.)

J

6 respuestas a “Resiliencia

  1. Buenos días, Juanan!
    Punto 1, la canción no la conocía (soy la unica en casa que se resiste a tik tok) y 2017 queda muy lejos. pero siempre me han gustado estas canciones rollo whe are de world, así que 👍
    Punto 2, yo también me considero resiliente y como tú, creo que eso me salva de gastarme el dinero que no tengo en terapia (otro melón que se ha abierto recientemente y del que hay mucha tajada que cortar)
    Punto 3, ¡qué alegría leerte de nuevo! Yo también tengo el blog más abandonado que ni sé y de vez en cuando pienso en él pero no acabo de arrancar… 🤷
    y punto 4: Aquí va mi última palabra aprendida y que me gusta mucho: «Almazuela», que es el equivalente al popular patchwork, pero sin definición en la rae. No quisiera yo ser una talibán del lenguaje pero conociendo ahora que existe una palabra que suena tan bonito en lengua popular puedo prometer y prometo que nunca mais volveré a usar la palabra anglosajona.
    ¡Un abrazo!

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    1. Hola Carmen,

      Como me gusta que distribuyas tu comentario como los puntos de desistimiento, hecho a posta o no, queda muuuuy chulo y muuuy integrador, jejejje.
      Vaya dos procrastinadores blogueros estamos hechos, que le vamos a hacer, ya yo no sufro pero en el pasado había veces que me lo echaba mucho en cara, el caso era tener siempre algo en contra, no se. Un puntito masoquista.
      Me encanta la palabra, aunque asi de primeras nunca lo hubiera asociado al patchwork. De todas formas, las palabras que tines «alma» tienen una sonoridad y una belleza especial. Buen aportación.

      Un abrazo!!

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  2. ¡Hola, Juanan!
    Me alegro mucho de leerte.
    Conocía esta palabra que para mí significa mucho. Tengo un grupo de WhatsApp de amigas cuyo nombre es el del título de esta estupenda entrada.
    Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Mamen,

      Que guay lo del grupo de Resilientes, jejejeje
      A mi personalmente me gusta mas el concepto que la palabra en sí. Pero coincido, muy potente y con mucho significado.
      A seguir adaptándonos 🙂
      Un abrazo!

      Me gusta

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